La guerra yanqui contra Irán.

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Manuel Salazar

El imperialismo es la guerra por antonomasia. El belicismo es consustancial a los intereses de los imperialistas. Esta es una verdad general comprobada muchas veces.

En el caso del imperialismo norteamericano, esta característica es más relevante; toda vez que la industria de armas, el negocio de estas, es dominante en los Estados Unidos. Sin guerras, o sin el peligro de guerras, este negocio no tiene sentido. La situación de guerra, y la guerra misma es un gran negocio para esta industria.

Esta verdad general, se expresa en concreto en este momento, en las necesidades que tiene la direccion política norteamericana actual, con Trump a la cabeza; cuáles son:

1.- La necesidad de dinamizar la economía, ante la amenaza de una recesión económica mundial. Varias economías importantes del mundo han entrado en crisis. La misma economía mundial decrece. Se ralentiza, dirían los economistas.

Los Estados Unidos de Norteamérica no escapan a esa realidad. Su economía está teniendo serios problemas, agravados por «la guerra comercial con China».

Así las cosas, la guerra vendría a ser una salida a esta situación.

2.- La necesidad particular de Trump, de distraer al pueblo norteamericano respecto al juicio político que enfrenta en el Congreso; que podría sacarlo de la presidencia; o por lo menos, dañar severamente la posibilidad de reelegirse.

Hay un proceso electoral en curso en EEUU, Trump pretende reelegirse, y el juicio político que se le prepara contraviene ese propósito.

En resumen, la perspectiva de una nueva crisis de la economía mundial, y de los Estados Unidos como parte importante en esta; y el juicio político en curso en su contra, serían los mitivos más relevantes de Trump y el Pentágono, para asesinar al general irani Qasem Soleimani, y sonar tambores de guerra.

Por tanto, hay que repudiar esa política e impulsar la movilización de opinión y popular, en el país y a nivel internacional, para frenar el guerrerismo del imperialismo yanqui.