Sin tomar en cuenta los teatros, ¿dónde cabe un concierto de 10,000 personas en República Dominicana?
La pregunta tiene más importancia de la que parece. Un artista puede tener suficiente convocatoria para llenar una arena, pero quedarse corto para un estadio. Y montar un espectáculo para 20,000 o 30,000 personas cuando la demanda real es de 10,000 convirtiendo el tamaño del recinto en un problema.
Los costos de producción son altos, los patrocinios están concentrados y la taquilla no siempre alcanza por sí sola para sostener un espectáculo. En 2025, Diario Libre describió precisamente ese escenario: conciertos pospuestos o cancelados en un mercado afectado por los costos, la disponibilidad de escenarios y la concentración de los patrocinios.
A eso se suma una particularidad dominicana: buena parte de los escenarios de mayor capacidad son instalaciones deportivas que deben transformarse cada vez que reciben un concierto.
En ese contexto aparece Arena Santo Domingo, cuya apertura está prevista para noviembre de 2026 en la avenida Jacobo Majluta, con capacidad anunciada de entre 9,000 y 9,500 espectadores sentados y hasta 13,000 con público de pie.
Pero la nueva arena es solo una parte de una historia más amplia: la de un país que ha tenido que encontrar distintas maneras de acomodar su mercado de espectáculos.
El Malecón Deportivo de Santo Domingo es otro espacio que se ha consolidado como un moderno escenario al aire libre para conciertos, festivales y presentaciones artísticas multifuncionales.
Este espacio recuperado por la Alcaldía del Distrito Nacional cuenta con una extensión de 1.7 km a lo largo del litoral marino, diseñado para integrar la recreación, el deporte y la cultura.
La capacidad de este espacio quedó demostrada con El Finetazo, organizado por Fineta Records junto a la Alcaldía del Distrito Nacional. Más de 15 mil personas se unieron de forma gratuita.
En la parte superior de esa estructura está el Estadio Olímpico Félix Sánchez.
Por Norberto Rubio
