Una condenada a muerte que sobrevivió a su ejecución en Estados Unidos estaba a punto de ser desconectada de los aparatos de soporte vital cuando mostró signos de reanimación, informó su abogado este miércoles.
Contra todo pronóstico Christa Pike, de 50 años, sobrevivió a dos dosis de pentobarbital hace una semana, en un penal de Tennessee.
La mujer quedó en estado crítico y fue trasladada a un hospital. Ahora puede hablar y sabe identificarse.
“El lunes por la noche entendíamos que Christa estaba con muerte cerebral y que el soporte vital sería retirado al día siguiente”, dijo su abogado Randy Spivey a los periodistas.
“Pero el martes, para sorpresa de todos, Christa se despertó y empezó a hablar”, explicó.
Cuando era adolescente Pike secuestró y torturó hasta la muerte a una compañera, con la complicidad de su pareja.
Fue juzgada y condenada a muerte en 1996, una pena que tardó tres décadas en ser ejecutada, tras largas apelaciones.
Ahora está esposada a la cama, a la espera de su suerte.
“Habla de forma limitada”, dijo otra abogada, Luke Ihnen, en una audiencia judicial.
“El personal médico ha pedido que se le retiren las esposas y se les ha denegado esa solicitud”, dijo Ihnen.
Por Norberto Rubio
