Ciencia y Tecnología

Cinco cosas en las que fijarte al comprar UN TELEVISOR PARA VIDEOJUEGOS

El televisor de hoy es una fuente de entretenimiento. La programación televisiva palidece al lado de la oferta de streaming de las Smart TV, pero también al lado de su uso para videojuegos. Y la combinación de una pantalla de gran tamaño y alta resolución con la consola es una fuente de disfrute que permite captar todos los detalles gráficos y conseguir una experiencia más inmersiva.

Uno de los objetivos más buscados es obtener el mayor realismo posible. “Se valora mucho la gama de colores que te puede ofrecer el televisor. Cuanta más gama de colores te ofrece obtendrás una sensación más realista. No tendrás la sensación de estar mirando a una pantalla, sino casi de estar mirando por una ventana”, comenta David Alonso, director del grado de en Diseño y Desarrollo Videojuegos de ESNE. Los televisores QLED de Samsung reproducen el 100% de volumen de color, de hecho, son los únicos que lo hacen del mercado, según la certificación de la VDE (Verband Deutscher Elektrotechniker). Esto permite captar de la forma más fiel posible toda la gama de tonalidades con las que se ha creado el videojuego.

Este es uno de los aspectos que tenemos que tener en cuenta a la hora de elegir un televisor para videojuegos, pero hay más.

Latencia: el regate del último segundo

Hay un breve lapso de tiempo entre la señal que emite la consola y su recepción y procesamiento por parte de la pantalla. En esto consiste la latencia, uno de los factores clave en cualquier videojuego. Álex Alguacil, jugador profesional de Pro Evolution Soccer desde 2018, comparte una anécdota para ilustrar la importancia de este factor. Llevaba varios años con la misma pantalla y siempre le venía el mismo pensamiento: si no se estropea, ¿para qué cambiarlo? “Hasta que me lo he cambiado y, claro, he notado la diferencia. Por ejemplo, antes no podía apurar tanto para hacer el regate en el último momento”, desvela

Para Alguacil, la latencia de la pantalla es un factor que marca la diferencia. “Puedes apurar al máximo en algunos aspectos que de otra forma sería imposible. A mí me ha pasado. Creía que algunos regates no los hacía porque simplemente no me salían, pero al cambiar de monitor vi que tenía mucho más tiempo de reacción”.

Los televisores modernos ofrecen una latencia cada vez más baja. Para el usuario medio de videojuegos, estos tiempos deberán estar por debajo de los 30 milisegundos. Las pantallas que bajan más allá de los 20 milisegundos permiten una experiencia ideal. En sus televisores QLED, Samsung ha adaptado su tecnología para el gaming, de manera que la latencia alcanza los 9,8 milisegundos.

Tasa de refresco

Este es un concepto igualmente importante. A veces se confunde con la latencia, pero son dos parámetros distintos. La tasa de refresco mide el tiempo que tardan en cambiarse los píxeles para formar otra imagen en la pantalla. Alonso, de ESNE, lo explica así: “La latencia viene de la capacidad que tiene la pantalla para recibir información del PC o de la consola, es decir, cada cuánto puede procesar una petición. Mientras la tasa de refresco es cuánto tiempo se tarda en reflejar una petición en la pantalla”.

Una tasa de refresco de la imagen de 60 Hz resulta apta para videojuegos, aunque existe otro aspecto importante. Es necesario sincronizar el contenido que genera la tarjeta gráfica de la consola con la pantalla, para que este se emita con fluidez. En este sentido, Samsung ha sido uno de los primeros fabricantes en incorporar la tecnología FreeSync Premium, de AMD, para evitar el tearing (que la imagen aparezca cortada por la mitad) y el stuttering (pequeñas congelaciones de los fotogramas).

Además, las pantallas QLED alcanzan los 120 Hz con una resolución 4K, al tiempo que activan automáticamente la función Modo de Juego, que optimiza latencia y tasa de refresco.

HDR

La tecnología HDR (alto rango dinámico) también es muy valorada. “Que haya una distancia muy marcada entre los distintos tonos de colores es fundamental”, señala Alonso. “La tecnología HDR es clave aquí, pues garantiza que haya mucha diferencia de contraste y asegura que el color de un píxel no contamine al otro”, amplía. Para ello, los televisores QLED cuentan con la función Dynamic Black Equalizer, que permite obtener objetos más definidos en escenas oscuras, manteniendo un contraste vivo con la máxima nitidez.

Además, los paneles QLED tienen una tecnología que garantiza la calidad del píxel. Son los primeros certificados como libres del efecto burn-in o quemado de pantalla. Este se produce en ciertos paneles orgánicos y consiste en la decoloración de algunos píxeles debido a la permanencia de una misma imagen en la pantalla durante mucho tiempo. Por ejemplo, en un partido largo al FIFA, los píxeles del marcador están fijos hasta que acaba el encuentro. La tecnología de Samsung impide que esa área de la pantalla se desgaste y termine por afectar a la nitidez.

Resolución

Esta es una de las características que siempre miramos a la hora de escoger un televisor, sea cual sea su propósito. En el caso del gaming una mayor calidad de imagen permite apreciar mejor los detalles de los videojuegos, algunos de los cuales tienen un grafismo excepcional, labrado con el trabajo de decenas de especialistas en artes gráficas. “El que tengas capacidad de tener mucha resolución es relevante. Cuanta más resolución tengas más pequeño es el píxel y es necesario para que consigas esa sensación de mirar por la ventana”, apunta Alonso.

En el caso de Alguacil, sobre todo aprecia la resolución “para disfrute del usuario, en videojuegos de aventura, como un Assassin’s Creed o un Uncharted”. A día de hoy la resolución más alta es el 8K, que genera algo más de 33 millones de píxeles que los 8 millones que ofrece el 4K. Samsung cuenta entre su línea QLED TV con televisores de ambas resoluciones.

A esto se suma la funcionalidad Multi View de los televisores QLED, que permite dividir la pantalla en dos para seguir a streamers sin dejar de jugar al mismo tiempo. De esta forma, un usuario puede empezar a ver una retransmisión de su streamer favorito jugando al Call of Duty e iniciar su propia partida. Así puede comparar sus movimientos o seguir más fácilmente un tutorial.

Sonido

Para completar la experiencia inmersiva que se busca, el sonido tiene que acompañar. “Si vas a jugar un shooter el sonido es vital. Por eso mucha gente acaba jugando con cascos, porque es la forma más inmersiva de meterte en la partida”, apunta Alguacil. Aunque aquí siempre está la incomodidad que conllevan los cascos. De ahí el interés por equipos de sonido envolvente. Para este propósito los televisores QLED cuentan con la función Object Tracking Sound (OTS), que despliega un sonido inmersivo 3D. La tecnología es capaz de analizar las señales que emite la pantalla y hacer que el audio siga cada movimiento de la acción, al tiempo que los altavoces varían el volumen para lograr una experiencia realista.

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