El sobrepeso y la obesidad no solo pueden afectar el corazón, el metabolismo o las articulaciones. También pueden tener consecuencias en la vida sexual, al interferir con la producción de hormonas y el funcionamiento de los vasos sanguíneos, lo que puede traducirse en disminución del deseo, problemas de erección y falta de lubricación.
Así lo explicó el sexólogo colombiano Fernando Rosero, en el taller Vive Ligero, como parte de las actividades del Foro Latinoamericano Value Exp, auspiciado por Novo Nordisk, quien aseguró que una parte importante de los pacientes que acuden a consulta por problemas sexuales tiene como causa de fondo el sobrepeso o la obesidad.
“Dos de cada tres pacientes que tienen sobrepeso y obesidad van a tener una disfunción sexual por una causa urológica, es decir, por una causa médica”, afirmó.
El especialista explicó que uno de los mecanismos involucrados está relacionado con la inflamación que puede producirse en el organismo.
“El sobrepeso y obesidad hace que se produzca una inflamación en el cuerpo”, señaló, al explicar que este proceso puede afectar tanto a los ovarios en las mujeres como a los testículos en los hombres.
Según describió, esta alteración puede interferir con las células encargadas de producir hormonas como la testosterona.
“Pacientes con sobrepeso y obesidad tienen menos ganas, no porque no se vean bonitos y no se gusten, sino porque su cuerpo produce menos hormonas”, expresó.
“(La acumulación de grasa) va a ir a los vasos sanguíneos, los vasos sanguíneos del pene y de la vagina, y va a hacer que el vaso no se pueda dilatar, el varón no va a poder tener erección y la mujer no va a poder tener lubricación”, detalló.
Para el especialista, estos son solo algunos de los mecanismos mediante los cuales el sobrepeso y la obesidad pueden afectar la función sexual.
Rosero cuestionó la idea de que las dificultades sexuales de una persona con obesidad estén relacionadas únicamente con la autoestima o con sentirse atractivo.
Por Norberto Rubio
