Atrás quedaron esos días del siglo XX en los que prescindir de la carne se miraba con cierta condescendencia, tachándolo de simple excentricidad o de sacrificio extremo. En la actualidad, esta elección personal ha evolucionado hasta convertirse en un movimiento que impacta de lleno en la forma en la que el mundo produce sus alimentos.
Y así, cada 1 de octubre se celebra el Día Mundial del Vegetarianismo, una efeméride que nació a finales de los años setenta, pero que hoy funciona como el termómetro perfecto para evaluar el alcance real de este cambio de hábitos sin precedentes.
De la dieta de Pitágoras al negocio del futuro.
Aunque la palabra que hoy usamos para definir esta alimentación nació a mediados del siglo XIX, la decisión de apartar la carne del plato tiene un larguísimo recorrido histórico. En la antigüedad clásica, de hecho, a esta práctica se la conocía coloquialmente como la “dieta pitagórica”.
Era un guiño directo al matemático y filósofo griego Pitágoras (c. 570–495 a.C.), quien, según señala el Food Studies Institute, ya promovía el respeto hacia los animales impulsado por su creencia en la transmigración de las almas.
A miles de kilómetros de allí, en la India, tradiciones espirituales como el jainismo, el budismo y ciertas ramas del hinduismo convirtieron el principio del ahimsa (la no violencia activa hacia todos los seres sintientes) en el corazón de su visión del mundo y, por supuesto, de su gastronomía cotidiana, tal y como documenta la Encyclopedia Britannica.
El salto hacia la organización moderna en Occidente tiene fecha y lugar exactos: el 30 de septiembre de 1847, en la localidad de Ramsgate (Reino Unido).
Aquel día se fundó la primera Vegetarian Society del mundo, marcando el momento en el que la vieja etiqueta pitagórica comenzó a borrarse para cederle el protagonismo al término “vegetariano”.
La idea fue ganando adeptos y cruzando fronteras, hasta que en 1908 nació en Dresde (Alemania) la International Vegetarian Union (IVU) para coordinar todo este movimiento a escala global.
Pese a esta temprana organización, hubo que esperar casi siete décadas para encontrarle un hueco oficial en el calendario. El hito llegó en 1977, cuando la North American Vegetarian Society (NAVS) declaró el 1 de octubre como el Día Mundial del Vegetarianismo.
Por Norberto Rubio
