A dos semanas de que se celebren las elecciones de medio mandato que renovarán toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, los medios estadounidenses hacen balance del Capitolio actual y analizan las fortunas de los diez representantes y senadores más ricos, ubicadas entre los 199 y los 715 millones de dólares.
Seis republicanos y cuatro demócratas encabezan la lista de los más adinerados, de los que cinco legisladores se juegan su reelección el 3 de noviembre, dos lo harán en las elecciones de 2030 y tres han anunciado ya su retirada y no volverán al Capitolio.
Según las estimaciones de patrimonio neto en tiempo real más recientes publicadas y recopiladas por Quiver Quantitative, una plataforma privada de datos financieros, los más ricos del Poder Legislativo son:
Jefferson Shreve: miembro republicano de la Cámara de Representantes por Indiana, con una fortuna de 715.2 millones de dólares, procedente de la empresa de almacenamiento Storage Express, que vendió en 2022.
Jim Justice: el senador republicano por Virginia Occidental tiene un patrimonio neto de 664.4 millones de dólares.
Rick Scott: senador republicano por Florida, gobernador del estado entre 2011 y 2019, fue cofundador de HCA Healthcare y Solantic, empresas del sector sanitario, y su fortuna alcanza los 509.4 millones de dólares.
Darrell Issa: miembro republicano de la Cámara de Representantes por California, con un patrimonio de 399.3 millones de dólares, tras haber sido director ejecutivo de la empresa de alarmas para automóviles Directed Electronics.
Vern Buchanan: miembro republicano de la Cámara de Representantes por Florida, con 272.2 millones de dólares, tuvo varios negocios de concesionarios de automóviles y alquiler de aeronaves.
Nancy Pelosi: miembro demócrata de la Cámara de Representantes por California, tiene un patrimonio de 262.4 millones de dólares, procedente fundamentalmente de las inversiones de su marido.
Mark Warner: senador demócrata por Virginia, con 210.1 millones de dólares que proceden de su participación en empresas del sector de las telecomunicaciones.
Por Norberto Rubio
