Luisa Fernanda W y Pipe Bueno.Foto: Instagram
Pipe Bueno habló por primera vez de una de las etapas más difíciles de su vida en una entrevista con el actor Juan Pablo Raba para el pódcast ‘Los hombres sí lloran’. El cantante recordó cómo una crisis personal y profesional lo llevó a recurrir al alcohol y a otras sustancias, un consumo que terminó afectando su relación con Luisa Fernanda W.
El artista explicó que esta etapa coincidió con su llegada a México junto a su esposa y sus hijos. Mientras se adaptaba a una nueva vida, también intentaba abrirse camino en ese país y en Estados Unidos, pero algunos de sus proyectos musicales no alcanzaron los resultados que esperaba.
Después de 18 años de trayectoria, las dificultades comenzaron a afectar la seguridad que había construido alrededor de su profesión. Según relató, empezó a sentirse vulnerable y a cuestionar sus propias capacidades, algo que no había experimentado de la misma manera. “Estaba inseguro como nunca antes me había sentido”, reconoció durante la conversación.
A partir de esa sensación de vulnerabilidad, el consumo de alcohol comenzó a aumentar hasta convertirse, en una forma de modificar su estado emocional. “De pronto, en una mañana, antes del desayuno me estaba tomando un café, pero le echaba dos copas de ron”, contó. La bebida dejó de estar ligada únicamente a celebraciones o presentaciones y empezó a formar parte de distintos momentos de su rutina.
El problema de adicción que estuvo a punto de alejarlo de su familia
La adicción también se extendió a otras sustancias y llegó a un punto que, según reconoció, le resultaba ajeno. “Si no estaba borracho, estaba drogado”, afirmó entre lágrimas. El cantante explicó que recurría a estas prácticas para evadir las emociones que no sabía cómo manejar: “La manera de gestionarlas era estar siempre en un estado alterado de conciencia”.
Lo ocurrido marcó un punto de quiebre para el cantante. Tras reencontrarse con su familia, le pidió a Luisa una última oportunidad y decidió demostrar con hechos su intención de cambiar. “Comienzo a hacerme cargo de mí, a ser responsable de mi persona”, manifestó. También reconoció que había dejado en factores externos la responsabilidad por su malestar.
A partir de esa situación, Pipe Bueno decidió pedir ayuda e inició un proceso acompañado por un profesional. Según contó, lleva varios meses sobrio y ahora busca cuidar de sí mismo, recuperar el equilibrio y estar presente para sus hijos. Este proceso también le permitió reencontrarse con su carrera y entender que, durante un tiempo, había dejado de conectar con la música que hacía.
Por Norberto Rubio
