«Estoy muy cansado, no puedo más». Rafael Antonio Sánchez Paniagua cuenta que esas fueron las últimas palabras que su hijo Tauni Javier escuchó de su hermano Joliver Sánchez Rodríguez antes de que una ola lo sepultara. Poco antes, según ese relato, Joliver se había quitado el chaleco salvavidas para dárselo a un anciano que se ahogaba.
Tenía 38 años, trabajaba como chofer y llevaba apenas 49 días de regreso en República Dominicana, deportado de Estados Unidos, cuando volvió a marcharse. Esta vez abordó una yola hacia Puerto Rico. La embarcación zozobró entre la noche del 27 y la madrugada del 28 de septiembre, después de un violento incidente a bordo. Desde entonces está desaparecido.
En su casa de Haina, Rafael reconstruye lo ocurrido con los testimonios de quienes sobrevivieron. Ninguna autoridad le ha confirmado el destino de Joliver. Su hijo menor, Tauni Javier, y otro sobreviviente, a quien identifica como Alexis, le aseguran que murió intentando salvar a otra persona.
Antes de esa travesía, Joliver había probado la ruta de México para entrar irregularmente a Estados Unidos. Consiguió trabajar como repartidor de mercancías para una compañía, pero terminó detenido. Pasó cinco meses recluido hasta que fue deportado en agosto.
«Antes él se había ido por la vuelta de México. Llegó a trabajar allá (Estados Unidos) como repartidor de mercancías para una compañía. Un día, lo atraparon y tuvo que hacer cinco meses de cárcel. Una vez pasado ese tiempo, lo deportaron y, apenas llevando un mes y 19 días aquí, entonces, se va en esa travesía para Puerto Rico», explicó su padre.
Menos de dos meses separaron la deportación de aquella segunda salida. Ahora Rafael espera noticias de un hijo desaparecido y del otro, sobreviviente del mismo naufragio, detenido en Estados Unidos.
Según le contó Tauni, un anciano que estaba junto a Joliver comenzó a ahogarse. Su hermano se desprendió del chaleco y se lo puso para mantenerlo a flote.
«Tauni dijo que, después de un rato, él escucha que su hermano dice: “Estoy muy cansado, no puedo más”, entonces vino una ola que lo enterró y no subió más», relató Rafael, con profundo pesar.
El anciano, siempre según el testimonio que recibió el padre, logró salvarse. Tauni no volvió a ver a su hermano. Alexis, que visitó a Rafael en su vivienda, le ofreció una versión coincidente sobre el intento de Joliver de auxiliar a otro pasajero.
Tauni Javier tiene 35 años y trabajaba como mecánico en República Dominicana. Sobrevivió al naufragio, pero su familia apenas ha podido hablar con él. Su padre afirma que permanece bajo custodia de las autoridades estadounidenses en Nuevo México, junto a otras tres personas.
Por Norberto Rubio
