El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves 15 de octubre inversiones por más de 300 millones de dólares en la cuenca del Caribe, destinadas a fortalecer la seguridad, proteger infraestructuras estratégicas y ampliar las conexiones digitales, en una nueva manifestación del interés de la administración de Donald Trump por reforzar su presencia política, económica y militar en el hemisferio occidental.
El anuncio, realizado por el vicesecretario de Estado, Christopher Landau, durante un encuentro con mandatarios de la región en Washington, se produce siete meses después de la cumbre Escudo de las Américas, convocada por Trump en Miami, en la que Estados Unidos planteó una mayor cooperación con gobiernos latinoamericanos para combatir el crimen organizado, la inmigración irregular y la influencia de potencias extranjeras.
La iniciativa anunciada este jueves contempla inversiones por aproximadamente 340.5 millones de dólares, distribuidas entre infraestructura digital, seguridad portuaria, telecomunicaciones, fortalecimiento de las fuerzas de seguridad y capacitación de personal sanitario.
“Me complace anunciar 37 millones de dólares en nuevos programas para proteger infraestructuras digitales críticas y reforzar la seguridad portuaria”, declaró Landau, quien destacó el propósito de ampliar la cooperación estadounidense con los países caribeños.
La mayor partida, de 175 millones de dólares, estará destinada al despliegue de cables submarinos para ampliar las conexiones de internet de alta velocidad. Otros 61.5 millones financiarán programas sanitarios, mientras que cerca de 67 millones se dirigirán a la modernización de las fuerzas de seguridad y las instituciones militares de la región.
“Para muchos de nosotros, como estadounidenses, ha sido una fuente de dolor ver que Estados Unidos no ha prestado al hemisferio occidental en general, y en concreto al Caribe, la atención que merece”, afirmó el funcionario.
Landau añadió que Washington está “restaurando el hemisferio occidental en su posición de preeminencia y prioridad en la política exterior estadounidense”, una declaración que sitúa las inversiones dentro de los objetivos internacionales de la actual administración.
El nuevo compromiso financiero se inscribe en una política que la Casa Blanca ha venido desarrollando durante 2026 para fortalecer sus vínculos con los países latinoamericanos y caribeños, en medio de las preocupaciones estadounidenses por la seguridad regional y la creciente presencia económica y tecnológica de China.
El pasado 6 de marzo se dio a conocer la cumbre del Escudo de las Américas, organizada por Trump en Miami con la participación de dirigentes latinoamericanos, entre ellos el presidente dominicano, Luis Abinader.
En aquella ocasión, el secretario de Estado, Marco Rubio, acompañó al mandatario estadounidense en una iniciativa orientada a establecer una coalición regional para enfrentar las pandillas, los carteles del narcotráfico, la inmigración irregular y lo que Washington identifica como injerencia extranjera en el continente.
Por Norberto Rubio
