Cuando desde el discurso oficial se habla de austeridad y en medio del incremento de los productos de primera necesidad, la Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria (Dasac) prevé destinar 630 millones de pesos para la elaboración de kits de habichuelas con dulce para las jornadas de acción social que realizará la institución para la Semana Santa de 2027.
La solicitud llega, además, justo en días en el que la población recibe con poco gusto el sorpresivo aumento de un 33 % en el impuesto por circulación de vehículos (marbete).
El monto está contemplado en un procedimiento de licitación publicado en la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP), bajo la referencia DASAC-CCC-LPA-2026-0011, mediante el cual la institución procura adquirir ocho millones de unidades de productos alimenticios, un millón por cada artículo, para conformar los paquetes destinados a la preparación del tradicional postre dominicano.
La partida más elevada corresponde a la compra de un millón de fundas de habichuelas rojas de dos libras, presupuestada en 180 millones, seguida del clavo dulce, con 90 millones; leche de coco, 80 millones; leche evaporada, 75 millones; canela, 70 millones; galletas de leche, 60 millones; malagueta, 45 millones, y el azúcar, 30 millones.
El pliego de condiciones establece, además, que la contratación será financiada con dos partidas presupuestarias; un millón de pesos correspondiente al presupuesto de la institución de este 2026 y los restantes 629 millones de las asignaciones previstas para el 2027.
No obstante, advierte que esta última partida estará sujeta a la disponibilidad de fondos para ese período.
La Dasac, creada en 2025 mediante el Decreto 219-25, que dispuso la fusión de los Comedores Económicos y el Plan de Asistencia Social de la Presidencia (PASP), afirmó en el informe de estudios previos que la adquisición de estos productos alimenticios resulta indispensable para la ejecución de los programas de asistencia alimentaria y contribuir al bienestar de las familias beneficiarias.
Sin embargo, la solicitud de compra se produce en momentos en que la población reclama una mejor inversión de los recursos públicos, especialmente tras la implementación de un ajuste tributario que introduce cambios en el Impuesto sobre la Renta (ISR).
Además, la iniciativa contrasta con la política de austeridad anunciada por el Gobierno durante el primer trimestre de 2026 para hacer frente al impacto económico provocado por la crisis en Medio Oriente y el aumento de los precios del petróleo.
El objetivo de esa medida era liberar cerca de 40,000 millones de pesos mediante la reducción de gastos operativos, la limitación de la compra de vehículos y la disminución de partidas destinadas a viáticos, combustibles, publicidad, eventos y contrataciones.
Por Norberto Rubio
