Residentes y conductores de la Zona Universitaria demandan de la Alcaldía del Distrito Nacional y del Ministerio de Obras Públicas la reparación de un tramo de la calle José Desiderio Valverde, esquina Arístides Fiallo Cabral, donde el deterioro de la capa asfáltica dificulta el tránsito vehicular.
En la intersección, el pavimento prácticamente ha desaparecido y en su lugar se han formado varios hoyos que, cuando llueve, se llenan de agua y dificultan a los conductores determinar su profundidad.
En la intersección, el pavimento prácticamente ha desaparecido y en su lugar se han formado varios hoyos que, cuando llueve, se llenan de agua y dificultan a los conductores determinar su profundidad.
Los vehículos que pasan por el lugar reciben fuertes impactos, situación que causa molestias entre los choferes y, según residentes, puede ocasionar daños en piezas y neumáticos.
Rafaela Sosa, residente en la zona, explicó que el problema comenzó con un pequeño hoyo que, con el paso del tiempo, se fue ampliando. “A veces he caído en uno de esos hoyos y me duele en el alma porque se dañan las piezas”.
“Yo todavía no he comprado, pero siento un sonido en la goma izquierda de adelante y creo que es un amortiguador dañado, quizás por esos hoyos”, expresó.
El tramo se encuentra precisamente sobre la línea 1 del Metro de Santo Domingo, por lo que los residentes también perciben las vibraciones cada vez que pasan los trenes.
Teófilo Zorrilla, chofer de carro público, hizo un llamado a las autoridades mientras mostraba las condiciones de la vía al equipo de Diario Libre: “Hagan algo, por favor”.
Vecinos que han reportado la situación a este diario señalaron que, además del riesgo de daños a los vehículos, los hoyos contribuyen a ralentizar el tránsito y causar taponamientos en una intersección de frecuente circulación vehicular. Los residentes esperan que las autoridades intervengan el tramo y restituyan la capa asfáltica.
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Dominicana O&M. Ha ejercido el periodismo desde 1988 en radio, televisión y periódicos.
Por Norberto Rubio
