Al parecer las discrepancias políticas no solo atañen y salpican al PLD, lo mismo está ocurriendo en el principal partido de oposición, donde sus principales líderes no logran ponerse de acuerdo con relación a algunos temas que mantienen en vilo a la sociedad dominicana.
Y es que las diferencias a lo interno del PRM vienen sucediendo mucho antes del discurso pronunciado por el presidente Medina el pasado lunes, cuando este fijó posición de que no se presentará para las elecciones del 2020.
Cabe recordar que en momento donde el Partido Revolucionario Moderno rechazaba cualquier intento de modificación a la Carta Magna, el ex presidente Mejía dejaba a sus diputados en libertad de votar alegando que ellos eran responsables de sus actos. Luis Abinader establecía lo contrario y llamaba a la no modificación de la constitución y para eso hasta un espectáculo de buen gusto montó en el Congreso Nacional.
En el caso del joven Wellington Arnaud, este también ha estado firme en contra de cualquier proyecto que tenga como norte habilitar a Danilo, lo mismo sucede con Ramón Emilio Concepción.
Es de entendimiento para todos que el fin de un político o de un partido es llegar al poder, y para que eso suceda tienen que agotarse ciertos procedimientos, los cuales consisten en hacer que los demás se equivoquen, renuncien o sencillamente no lleguen.
Otro de los elementos estratégicos es hacer las cosas diferentes o mejor que los contrarios, con estrategias que marquen una distancia significativa entre lo que están y lo que desean llegar, es decir, provocar encanto y con esto convencer a los demás que eres el mejor y el más apto para obtener el triunfo.
Volvemos al punto. En la actualidad todo luce muy contradictorio en esa organización, y todo por el
tema de habilitar o no al presidente Medina para que este pueda participar en las elecciones del 2024, un caso que entre comillas ha sido cerrado por el PRM.
Citamos algunos ejemplos de los dimes y diretes del liderazgo nacional del PRM.
Mientras Luis Abinader decía que con su discurso Danilo devolvía la tranquilidad a RD al no buscar la reelección, Wellington aseguraba que no era así, que este no le dio tranquilidad al pueblo. En otro escenario el Guapo de Gurabo dirigía una misiva a los medios, donde planteaba la modificación para habilitar a Danilo para el 2024.
Pero la situación no termina, el lunes el precandidato presidencial por el Partido Revolucionario Moderno, Wellington Arnaud continuó con sus declaraciones y está solicitando a su partido que convoque inmediatamente a la Comisión de Ética y Disciplina del PRM para realizar un juicio disciplinario a Hipólito Mejía porque según este, Mejía sigue demostrando que no acata los lineamientos del partido y además pidió a Luis Abinader que deje la ambigüedad sobre la reforma constitucional y defina si la apoya o no.
De inmediato el vocero de Hipólito, Eddy Olivares, respondió a través de un comunicado diciendo que esas declaraciones de Arnaud no merecen ninguna importancia.
Ante esta situación, quiero darle algunos consejitos a los perremeistas, aunque no esté apto para hacerlo.
La política es magia y el arte de la prudencia siempre debe estar presente en cada escenario, las diferencias no pueden salpicar al público y menos ahora que está deseoso por sangre nueva.
Reitero, la política es una escuela donde gana el que mejor nota saque el día del examen (elecciones), es una contienda donde no se permite hacer prisioneros, donde no sirve el segundo lugar, donde no existen premios de consolación, donde sólo se gana o se pierde. Elijan ustedes el camino y presten atención a los finales, por la simple razón de que es mejor un final felíz que una entrada aplaudida.
Finalizo diciendo lo siguiente: El que vence no necesita dar explicaciones, el éxito se explica por si mismo, la mayoría no percibe los detalles del procedimiento, sino solamente los buenos o malos resultados y para lograr ese triunfo tan deseado necesitan unidad y disciplina.
