Por Norberto Rubio
Podemos decir que un árbitro es una persona que es encargada del cumplimiento de las reglas del juego mientras se desarrolle el mismo. Posee el papel de “juez” en un evento deportivo, o más bien es un individuo que en procesos relativos a convenciones internas de un partido x para la escogencia de sus candidatos actúa con criterios propios e independientes. Es decir, que en pocas palabras, un árbitro, se asemeja a un “juez”.
Entre el bien y mal, el árbitro es aquella persona que tiene la capacidad de discernir, de conjugar el punto medio para llegar a una solución, es quien trata de lograr la mejor opción para ambas partes desde la óptica del razonamiento, procurando siempre un ambiente de respeto entre los jugadores.
En este momento, los llamados perremeístas, necesitan un árbitro mas que un líder, necesitan una persona que actúe por convicción propia para la toma de decisiones de ese partido, y por que no?, de otros asuntos que ya están en carpeta, como es el caso de la Convención para escoger su candidato a la presidencia de esa institución.
Sin quitarle mérito a los líderes, en esta ocasión el partido de Hipólito y de Luis Abinader necesita un árbitro, y esa figura de juez descansa en su actual secretario General Chu Vásquez quien aspira a esa misma posición.
