El director general de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rodríguez García, reconoció que dentro de la institución continuarán produciéndose fallas dentro de un proceso de mejora constante, pero al mismo tiempo defendió que la inmensa mayoría de los agentes son personas de bien y con vocación de servicio.
“Obviamente, siempre va a haber fallas porque nada es perfecto, pero consideramos que la mayoría de nuestros hombres y mujeres que le sirven al país y le dan seguridad son hombres y mujeres de bien y de vocación”, expresó.
El recién designado director policial sostuvo que para reducir los errores es necesario mantener una supervisión cercana y orientar permanentemente a los agentes, principalmente a los más jóvenes y con menor experiencia.
“Para ser policía hay que tener vocación de servicio”, afirmó.
Rodríguez García explicó que todos los miembros de la Policía pasan por centros de formación en los que reciben las enseñanzas necesarias para proteger y servir a la ciudadanía.
Sin embargo, consideró que la formación no puede concluir cuando los agentes salen de las academias y comienzan a prestar servicio en las calles.
Anunció que antes de concluir el año serán sumados a las labores de patrullaje y prevención unos 2,000 agentes policiales que fortalecerán las nuevas modalidades de patrullaje.
“Son hombres y mujeres jóvenes, que no tienen la experiencia de uno. Entonces, a nosotros nos corresponde seguir monitoreándolos y orientándolos para que lleven a cabo una labor eficiente, eficaz y con el menor error posible”, manifestó.
Indicó que el alto mando continuará recordando a los policías la doctrina aprendida en las escuelas y las responsabilidades que asumen frente a los ciudadanos.
Como parte de ese seguimiento, el director dijo que mantendrá contacto directo con los agentes destinados en las diferentes direcciones regionales.
Por Norberto Rubio
