Una mujer murió y una enfermera resultó gravemente herida de bala el domingo 18 de octubre en dos hechos ocurridos en las provincias Azua y San Juan, respectivamente, en los que las autoridades investigan la presunta responsabilidad de hombres con quienes las víctimas habían mantenido relaciones sentimentales.
Los casos se suman a una serie de feminicidios y agresiones contra mujeres registrados durante los últimos meses en República Dominicana, donde la Procuraduría General de la República (PGR) había contabilizado 62 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas hasta principios de septiembre de 2026, una cifra que ya superaba los 59 casos reportados durante todo 2025.
Además, la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, informó durante una conferencia celebrada el viernes 16 de octubre que más de 95 niños y niñas habían quedado huérfanos como consecuencia de feminicidios ocurridos este año.
En el distrito municipal Los Jovillos, provincia Azua, murió Maira Alejandra Lara, de 36 años, tras recibir heridas de arma de fuego en un hecho por el cual fue detenido un primer teniente del Ejército.
El sospechoso fue identificado en las informaciones policiales más recientes como Arcadio Montero de Oleo, de 44 años.
Según los reportes preliminares, el ataque ocurrió en una vivienda de la comunidad, durante una discusión entre la víctima y el militar, quien posteriormente fue apresado para ser puesto a disposición del Ministerio Público.
Las autoridades investigan las circunstancias del homicidio y las responsabilidades penales correspondientes.
Ese mismo domingo, en el sector Isidro Martínez, del municipio Las Matas de Farfán, provincia San Juan, la enfermera Yenny Seberina Cedano Contreras, de 33 años, resultó gravemente herida de bala en un ataque atribuido a su expareja.
Las informaciones preliminares apuntan a que pudo intentar quitarse la vida después de atacar a la mujer, pero esta versión no ha sido confirmada oficialmente.
Ambos fueron trasladados al Hospital Regional Doctor Alejandro Cabral, en San Juan de la Maguana. Peña permanecía bajo custodia policial mientras recibía atención médica.
Por Norberto Rubio
