El cuero de Hermès, tan unido a la firma, será liviano y de lo más envolvente la primavera-verano de 2027. Así se vio este sábado en su desfile en París, con creaciones como abrigos y chaquetas de becerro extrafino.
En una capital francesa caótica en cuanto al tráfico, debido a diferentes manifestaciones reivindicativas, el pase de la enseña gala comenzó con casi una hora de retraso.
Nadège Vanhée-Cybulski, responsable de las colecciones femeninas desde 2014, una de las diseñadoras más veteranas en la ‘Maison’, volvió a apostar sobre seguro, aunque innovando de manera discreta.
Abrigos y chaquetones, parkas, faldas largas y camisetas de una gran atemporalidad se vieron sobre la pasarela.
El cuero se trabaja hasta el mínimo detalle, transformándose en una materia que acompaña a la mujer como una segunda piel.
De una pieza, en abrigos, chaquetas y faldas, entre el gran número de propuestas; así como en tiras.
Junto al cuero, que en ocasiones toma la forma de ante, y dado que las estaciones más cálidas del año requieren de materiales más frescos, punto calado y algodón fueron otros dos de los presentes.
También la seda envuelve un parka y una falda con estampado “Brise de charme” y cremallera.
La paleta de colores general pone el énfasis en azules de lo más claros, para más tarde pasar a la gama de los marrones, de los arena a los oscuros.
Amarillos y teja, de toques anaranjados, aportan la nota más vitamínica y veraniega a la colección. El blanco y crudo recuerdan igualmente que son los mejores aliados para las pieles bronceadas.
Por Norberto Rubio
