Dentro de las esponjas de los arrecifes del Caribe vive un pequeño camarón que ha sido descrito como una nueva especie para la ciencia. Se llama Synalpheus idelisae y fue nombrado en honor a doña Idelisa Bonnelly de Calventi, bióloga marina dominicana y fundadora de la Fundación Dominicana de Estudios Marinos (Fundemar).
La especie fue identificada a partir de ejemplares recolectados en República Dominicana y Puerto Rico. Además de su diminuto tamaño, tiene una particularidad: vive en colonias con una división de las funciones reproductivas entre reinas y trabajadores.
El hallazgo fue publicado el 8 de septiembre de 2026 en Zoosystema, revista científica del Museo Nacional de Historia Natural de París. Las autoras son Kristin M. Hultgren, de Seattle University, y Kristina Camia y Claire Bailey, del Instituto de Tecnología de Nueva Jersey, en Estados Unidos.
Para confirmar que se trataba de una especie distinta, las investigadoras compararon su anatomía con la de otros camarones cercanos y analizaron su ADN. Ambas líneas de evidencia respaldaron la descripción de Synalpheus idelisae.
Las autoras explican la dedicatoria en el propio artículo. Reconocen a Idelisa Bonnelly de Calventi como una bióloga dominicana frecuentemente considerada la madre de la conservación marina en la región del Caribe.
También destacan que fundó Fundemar, institución que facilitó el trabajo de campo de esta investigación. La dedicatoria vincula así el reconocimiento a doña Idelisa con el apoyo que recibió el estudio de la organización que ella fundó.
En los agradecimientos, las investigadoras reconocen además la colaboración de la Estación Marina Isla Magueyes, de la Universidad de Puerto Rico.
Este animal pertenece al grupo de los llamados camarones pistola. Su cuerpo es translúcido y las puntas de sus pinzas tienen un tono anaranjado. Los embriones presentan un color verde amarillento claro.
Sus dimensiones son reducidas: el ejemplar seleccionado como referencia principal para describir la especie tiene un caparazón de apenas 2.9 milímetros. Esa medida corresponde solo al caparazón, no a la longitud total del camarón.
Los detalles que lo distinguen de sus parientes son difíciles de apreciar a simple vista. Entre ellos están la forma de una proyección de la pinza mayor y pequeñas estructuras del abdomen y las patas. Su identificación requirió un examen minucioso, complementado con la información genética.
Por Norberto Rubio
