El Instituto Global de Altos Estudios en Ciencias Sociales (Iglobal) graduó a 241 nuevos profesionales durante su XIII Graduación Ordinaria, ceremonia en la que su rectora, Josefina Pimentel, llamó a los egresados a aprovechar las posibilidades de la inteligencia artificial, pero sin renunciar al pensamiento crítico ni delegar en los algoritmos responsabilidades que corresponden a las personas.
El acto, celebrado este martes en el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, en el marco del 20 aniversario de Iglobal, contó con la presencia del expresidente de la República Leonel Fernández, presidente del Consejo de Regencia de la institución.
En su discurso ante los graduandos, la rectora sostuvo que la inteligencia artificial está modificando la forma en que las personas aprenden, trabajan, se comunican y toman decisiones, una transformación cuyo alcance, afirmó, apenas comienza a comprenderse.
A partir de esa realidad, planteó la necesidad de preguntarse cuál debe ser el papel de las ciencias sociales en una época marcada por el acelerado desarrollo tecnológico.
“Cuanto más poderosa e influyente se vuelve la tecnología, más necesarias se hacen las ciencias sociales”, expresó, al señalar que disciplinas como la filosofía, la ciencia política, el derecho, la antropología, la sociología, la educación, la economía y las relaciones internacionales permiten analizar no solo lo que la tecnología puede hacer, sino también para quién, bajo cuáles principios y con qué límites.
La rectora advirtió que las universidades no deben asumir posiciones extremas frente a la inteligencia artificial: ni rechazarla por temor a sus riesgos ni incorporarla simplemente porque representa una innovación.
A su juicio, las instituciones de educación superior deben aprender a gestionarla como una herramienta útil, pero acompañada de principios éticos, pensamiento crítico, capacidad de discernimiento, normas y protocolos que permitan aprovechar su potencial y reconocer sus riesgos y limitaciones.
Entre las tareas que atribuyó a las universidades citó la creación de políticas institucionales para regular el uso de la IA en la docencia, la investigación y la gestión; la capacitación de los docentes y la transformación de los métodos de enseñanza y evaluación.
Planteó que la educación debe poner mayor énfasis en el análisis, la argumentación, la búsqueda y contraste de evidencias, la resolución de problemas, el juicio crítico, la aplicación del conocimiento en situaciones reales y la toma responsable de decisiones.
También llamó a impulsar investigaciones interdisciplinarias sobre el impacto de la inteligencia artificial en áreas como el empleo, la educación, la salud mental, la justicia, los medios de comunicación, la desigualdad y las relaciones interpersonales.
Por Norberto Rubio
