Aunque la producción de pollos en la República Dominicana ha sobrepasado los 21.5 millones de unidades mensuales en promedio durante este año, un volumen que abastece hasta el 85 % de lo que demandan los consumidores, las importaciones de carne del ave se han incrementado en 45.03 % hasta septiembre, incidido por la caída de los precios internacionales del producto, principalmente desde los Estados Unidos.
Las compras de carne y despojos de aves frescas y congeladas alcanzaron los 132.1 millones de dólares entre enero y septiembre, 41 millones por encima de las importaciones en el mismo período del 2025, cuando se situaran en 91.1 millones de dólares, según registros de la Dirección General de Aduanas (DGA).
Estas importaciones, en su mayoría desde Estados Unidos (cuyas compras representaron el 78.9 % del valor FOB destinado a las compras de este año, con 104.2 millones de dólares) está generando una sobreoferta en el mercado local en detrimento de la industria avícola dominicana, alertaron gremios como la Asociación Dominicana de Avicultura (ADA) y Asociación Nacional de Pequeños y Medianos Productores Avícolas (Anavip).
El presidente ejecutivo de la ADA, Pavel Concepción, explicó que los agricultores están negociando con el Gobierno dominicano la suspensión de los permisos de importación de pollo procedentes de los Estados Unidos, debido a que presiona a la baja los precios pagados a los productores nacionales.
“Nosotros estamos negociando con el Gobierno que pare los permisos, porque hay oferta local suficiente”, expresó el representante de la ADA.
Concepción aseguró que el ingreso del pollo a bajos precios coincide con “niveles históricos” de producción local, que alcanzaría los 25 millones de unidades para diciembre, época de mayor consumo por la temporada navideña.
“Ya la producción de temporada navideña está en incubadora. Eso no lo para nadie”, afirmó.
Recordó que las importaciones de pollo estadounidenses no enfrentan restricciones arancelarias (pues está dentro de las partidas contempladas para el cero arancel del Tratado de Libre Comercio entre la República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos), por lo que el producto puede ingresar siempre que los importadores tengan a mano sus permisos sanitarios.
Por esta razón, la ADA espera que las autoridades revisen los permisos de importación, en el entendido de que la industria avícola dominicana cuenta actualmente con la capacidad para satisfacer la demanda interna.
El sector avícola ya está tomando medidas para enfrentar la sobreoferta. Miguel Lajara, miembro de la ADA, aseguró que se está retirando temporalmente parte de la producción del mercado local para contribuir a estabilizar los precios, como parte del programa de pignoración del pollo.
Por Norberto Rubio
