El Ministerio de Obras Públicas inicia la segunda fase de mantenimiento y reforzamiento preventivo del puente Gregorio Luperón, conocido como puente de La Barquita, en Sabana Perdida, en medio de la incertidumbre de residentes de la zona sobre el alcance definitivo de la intervención.
La preocupación de los moradores aumenta luego de que varias familias que habían construido viviendas en la cabecera sur de la estructura fueran desalojadas, una situación que ha generado interrogantes sobre el futuro del puente y las obras que se ejecutarán en el lugar.
Desde las 6:00 de la tarde de este martes 20 de octubre quedó suspendido el tránsito de vehículos pesados por el puente hasta nuevo aviso. Los vehículos livianos podrán circular de lunes a viernes, excepto entre las 10:00 de la noche y las 5:00 de la mañana, cuando la estructura permanecerá cerrada.
Durante los fines de semana, el cierre para vehículos livianos comenzará el sábado a la 1:00 de la tarde y se extenderá hasta el lunes a las 5:00 de la mañana. Las motocicletas y los peatones podrán continuar transitando, según las medidas anunciadas.
Entre los residentes circulan versiones distintas sobre el proyecto. Mientras algunos sostienen que se construirá un nuevo puente paralelo, otros aseguran que los trabajos corresponden a la reparación y el reforzamiento de la estructura existente.
Obras Públicas informó que la intervención forma parte de su programa nacional de inspección vial, orientado a preservar la seguridad de los usuarios y prolongar la vida útil de las infraestructuras.
El puente Gregorio Luperón tiene 48 años de construido y constituye una vía importante para la conexión entre comunidades de Santo Domingo Este y Santo Domingo Norte.
Durante la primera fase de los trabajos, la institución realizó mejoras en los tramos de ambos extremos del puente e inspeccionó la parte central. En esta segunda etapa, las labores se concentrarán en el mantenimiento y reforzamiento de ese tramo.
La intervención adquiere relevancia por la antigüedad de la estructura y por la necesidad de mantener condiciones adecuadas de seguridad para los conductores, motociclistas y peatones que la utilizan diariamente.
Para facilitar los trabajos, Obras Públicas, en coordinación con el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) y la Comisión Militar y Policial (Comipol), dispuso restricciones a la circulación.
Por Norberto Rubio
