Es triste celebrar hoy 6 de noviembre el día de la Constitución Dominicana, la que ha sido modificada 40 veces, pero no ha superado la falencia histórica que ha venido arrastrando y que niega la soberanía al pueblo dominicano en materia de una real Asamblea Constituyente, que respete al soberano, que es el pueblo, al delegar la modificación Constitucional en una figura arcaica, como es la Asamblea Revisora, órgano que solo ha servido para negar los derechos libérrimos del soberano, impidiendo la aplicación de los preceptos y principios constitucionales como los plebiscitos y referéndums: constitucionales, consultivos, aprobatorios y revocatorios de mandatos, y ha establecido un régimen presidencialista anacrónico que maneja el gasto público como le da la gana y un congreso lleno de narcos y riferos que solo sirven para cubrise de privilegios como el barrilito y el cofrecito.
Hasta cuándo al soberano le será negada la libertad de poder formular una Constitución con su participación democrática y protagónica, sin ningún intermediario como es la Asamblea Revisora que niega la soberanía del pueblo dominicano.
La Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UASD debería tomar la iniciativa y que los postgrados en Derecho Constitucional sirvan para que hagan aportes en la formulación de una Constitución que respete al soberano; y se de paso a una Asamblea Constituyente como única forma para su modificación.
