Que a la Series de Campeonatos de la MLB hayan llegado tres equipos cuyas nóminas en conjunto sea inferior a la del cuarto integrante (Dodgers) no hace gracia ni a la patronal ni al sindicato de jugadores, en momento en que sus diferencias parecen insalvables y se da por un hecho que habrá un cierre laboral en diciembre con posibilidad de huelga en 2027.
Los propietarios quieren imponer un tope salarial rígido con el argumento de encontrar un equilibrio que permita a los clubes “modestos” competir. Los peloteros alegan que no hay mejor recurso para esa paridad que bloquear cualquier incentivo a no invertir. Es el nudo mayor y el campeón de la Serie Mundial 2026 puede que no ayude a desatarlo.
Cleveland, que pagará 92.2 millones de dólares a su róster, tiene la nómina 29 entre los 30 conjuntos, solo uno de dos que destinarán menos de 100 millones en jugadores esta campaña.
Los de Ohio juegan la final de la Liga Americana con los Rays, con un PhD en eficiencia presupuestaria por dos décadas; 10 visitas a playoffs y dos viajes a Serie Mundial en una división acorralados de mercados con talonarios sin límites como Yankees, Red Sox y Blue Jays. La novena de Tampa Bay ancla 27 en pagos (113.2 MM), un caso de estudio que se expone en escuelas de negocios.
Los Brewers, con el mejor récord de toda la MLB a pesar de ser penúltimos en jonrones, llegaron a la final del Viejo Circuito con la plantilla 19 (154.7 MM) ante unos Dodgers que salen de compra sin detenerse por el precio del producto que le interesa.
En total, en Los Ángeles se destinará 433 millones para cubrir el plantel, sin incluir que en los libros Shohei Ohtani solo percibe una fracción de su salario. Entre Brewers, Guardians y Rays pagarán 360.5 millones.
Pero no hay que mal interpretar la fotografía. De los 12 clubes que llegaron a postemporada este año ocho figuran entre los 10 con nóminas más altas, todos sobre los 234 millones.
De hecho, de las 26 versiones de la Serie Mundial disputada entre el 2000 y 2026 en cinco ocasiones las ganó el que más dinero pagó y en 16 se la llevó una de las 10 más altas.
Los Marlins de 2003 (nómina 25) es la excepción de las reglas y los Rays de 2020 (28) estuvieron cerca. El grosor del talonario no garantiza la corona, pero está claro que invertir más aumenta las probabilidades de descorchar.
Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Dominicana O&M. Ejerce como periodista especializado en deportes desde el 2001. Es editor de Deportes de Diario Libre.
Por Norberto Rubio
