El papa León XIV, de 71 años, comenzó este miércoles 14 de octubre su recuperación en el hospital Gemelli de Roma, después de someterse a una operación para extirpar un tumor maligno en el pulmón derecho. Aunque los especialistas consideran favorable el pronóstico cuando este tipo de cáncer se detecta tempranamente, persisten las interrogantes sobre la extensión de la enfermedad y su posible impacto en la agenda del pontífice, incluida una gira por América Latina prevista para noviembre.
La Santa Sede confirmó que los cirujanos extirparon el martes el lóbulo inferior del pulmón derecho y que el análisis médico estableció un diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, tal como se sospechaba a partir de los exámenes preoperatorios.
El Vaticano indicó que se realizan nuevas pruebas para determinar si las células cancerosas se han propagado a otras partes del organismo. Dijo que “empezó a caminar” y le practicaron “fisioterapia respiratoria”
“El papa pasó una noche tranquila”, informó este miércoles la oficina de prensa vaticana, sin ofrecer mayores precisiones sobre los resultados pendientes ni sobre la duración definitiva de su recuperación.
La enfermedad fue descubierta durante un chequeo médico rutinario, sin que el pontífice hubiera presentado síntomas que motivaran específicamente una exploración pulmonar, según explicó la Santa Sede a la agencia AFP.
El adenocarcinoma pulmonar es una de las formas más frecuentes de cáncer de pulmón. Su evolución depende, entre otros factores, del tamaño del tumor, la posible afectación de los ganglios linfáticos y la presencia de metástasis.
Los médicos deberán determinar si el pontífice necesita tratamientos adicionales, entre ellos radioterapia, de acuerdo con las características y la extensión de la enfermedad.
Federico Venuta, jefe de Cirugía Torácica del Policlínico Umberto I de Roma, explicó a la AFP que los pacientes sometidos a intervenciones de este tipo suelen comenzar a movilizarse desde el primer día.
“Por lo general, el primer día, los pacientes que se someten a este tipo de procedimiento se ponen en movimiento de inmediato”, señaló el especialista, quien también destacó la importancia de las radiografías de control, la alimentación progresiva y la fisioterapia temprana.
Venuta consideró probable que León XIV ya haya comenzado a levantarse de la cama, aunque no indicó haber participado directamente en su atención médica.
Por Norberto Rubio
