Las lluvias provocadas por la incidencia de dos vaguadas sobre el territorio nacional han dejado inundaciones, deslizamientos de tierra, daños en viviendas, carreteras y puentes, así como localidades incomunicadas en distintas provincias, mientras las autoridades advierten que las precipitaciones continuarán hasta el viernes, pero con menor intensidad.
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) informó ayer que 412 personas resultaron afectadas, 105 viviendas sufrieron daños, unas 30 comunidades quedaron incomunicadas y seis personas fueron evacuadas. El organismo también reportó dos carreteras y un puente afectados.
A esto se suma la salida de servicio de 28 acueductos, que abastecen a 485,911 usuarios en provincias como San Juan, Azua, Bahoruco, San Cristóbal, Monte Plata, Sánchez Ramírez y Barahona, según el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa).
La directora del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), Gloria Ceballos, informó que las precipitaciones continuarán hoy.
En los últimos cinco días, el municipio de Cabral, en Barahona, encabeza las localidades con mayores acumulados de lluvias, con 208.3 milímetros, seguido de Polo, con 190, y Villa Altagracia, con 162.2.
En el Gran Santo Domingo, las estaciones de Santo Domingo Este, Ensanche La Fe y La Agustina registraron acumulados de 156, 146.1 y 146 milímetros, respectivamente, según los registros del Indomet.
Otros acumulados se registraron en Ciudad Juan Bosch, con 148.9 milímetros; Enriquillo, Barahona, con 135; y San Cristóbal, con 118.9
Las lluvias provocaron inundaciones, crecidas de ríos y daños en infraestructuras en distintas provincias del país.
En Azua, el desbordamiento del río Las Cuevas dejó parcialmente incomunicadas las comunidades de Arroyo Corozo, Las Guamas y Las Avispas. En Monte Plata, la crecida del río Ozama provocó el colapso del paso provisional entre Yamasá y Don Juan, afectando a residentes y productores agrícolas.
En San Cristóbal, un deslizamiento de tierra bloqueó el acceso a varias comunidades, mientras que en San Juan una familia de seis personas tuvo que abandonar su vivienda.
Por Norberto Rubio
