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Nuestra Opinión
No es verdad lo que dice un colega comunicador de Santiago, de que el Ayuntamiento nuestro tiene comunicadores denominados bocinas. Lo que sucede es lo siguiente: Tenemos que ser realistas ante el cambio que ha experimentado la Ciudad Corazón, desde que el alcalde Abel Martínez tomó posesión el 16 de agosto de 2016.
Como he señalado en artículos anteriores y como pueden evidenciar los ciudadanos conscientes de esta ciudad, el orden, la limpieza, la belleza, la organización y el realce de Santiago ha sido evidente, gracias al laborioso trabajo que ha venido haciendo el alcalde y su equipo de trabajo. Que ha costado poner reglas y normas y en ocasiones hasta utilizar las fuerzas, también es verdad, pero se está logrando el objetivo, de lo que se supone toda la población ansiaba ante el caos y el desorden que se estaba viviendo en esta, la segunda ciudad más importante del país.
Es importante señalar que la Ley es la Ley, y que nadie está por encima de ella, países como Estados Unidos y Europa son ejemplos de orden y desarrollo, porque sus ciudadanos están compelidos a respetar las leyes y de no actuar conforme a ellas son castigados con las mismas sanciones que esas normas han dispuesto para los infractores.
Ciertamente, habrán siempre opiniones a favor y en contra, pero como dice el refrán: “Lo que está a la vista no necesita espejuelos” y todo el que tiene ojos para ver, se dará cuenta de la belleza de nuestros parques, de los hermosos murales que adornan la ciudad, de los camiones recogiendo la basura por doquier, de lo limpia, iluminada y organizada de la ciudad, del trabajo y el apoyo que ha venido brindando la alcaldía en favor del deporte, de la cultura y de los más carenciados cuando han tenido algún tipo de necesidad.
En definitiva, las personas conscientes que valoran el orden y el respeto a las reglas saben que lo que se ha venido haciendo es en favor de la ciudad de Santiago y de sus munícipes y que al ritmo que vamos, de continuar así, seremos en algunos años una ciudad modelo, para otras ciudades y otros países, digna de visitar y digna de emular.
