El sector del comercio al detalle en la República Dominicana atraviesa un momento de decrecimiento económico desde el pasado marzo, lo que llevó a esa actividad a contraerse un 0.75 % hasta el pasado julio. Esta situación se sucede en medio de los cuatro principales desafíos de esa actividad: la informalidad, las mudanceras (conocidas como empresas de shipping), las compras por internet y la competencia desleal de las tiendas chinas.
Este último reto ha supuesto un impacto negativo principalmente para las ferreterías, las tiendas dedicadas a la venta de luminarias, muebles y textiles. Así lo afirma Jenniffer Troncoso, directora ejecutiva de la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC), quien también destaca la afectación a la reputación que generan para los comerciantes dominicanos los negocios chinos.
“Algunos consumidores entienden que estas tiendas (chinas) venden más económico, pero es porque se ahorran una cantidad exorbitante al no tener que pagar impuestos, al construir sin tener que solicitar los permisos de lugar ni hacer las inversiones en infraestructuras que se requieren y que a las empresas dominicanas o de inversiones de otras nacionalidades sí se les requiere”, explica Troncoso.
Sostiene que esto afecta la imagen de las empresas nacionales “porque cuando el consumidor va y compara un precio de una tienda que sí cumple, que sí es formal, con una tienda china, lo que dice es que el dominicano vende más caro”.
La ejecutiva de la ONEC, un gremio que agrupa a farmacias, centros comerciales, hipermercados, supermercados, tiendas por departamentos o especializadas en calzado o joyería, sustenta sus declaraciones sobre la evasión impositiva y de regulaciones que hacen los negocios de capital asiático en las investigaciones de las agencias recaudadoras del Estado sobre los montos millonarios que dejan de pagar esos comercios.
Aunque señala que los negocios que operan cumpliendo las reglas no tienen forma de medirse con las empresas de origen chino, la dirigente gremial considera que si se les hace cumplir con las regulaciones de índole laboral y tributario que estas se “saltan” y que operen bajo las mismas reglas, existe la oportunidad de competir.
“Entendemos que, si se colocan las mismas reglas de juego para todos los comerciantes o agentes económicos en nuestro país, vamos a estar en una posibilidad de poder competir mejor y dándole mejores ofertas a nuestros consumidores”, asegura la dirigente empresarial.
Jenniffer Troncoso cita la competencia de las denominadas mudanceras, empresas que se dedican a transportar mercancías, principalmente desde Estados Unidos hacia la República Dominicana, como otro de los retos del comercio local.
“Se ha evidenciado con el tiempo que esta vía se utiliza para suplir a negocios informales. Es una puerta abierta para que todos esos productos falsificados, sin registro sanitario y sin ningún tipo de regulación entren al país”, denuncia.
Las ventas por internet en el extranjero son identificadas por la directora ejecutiva de la ONEC como otras de las amenazas del comercio, advirtiendo sobre el incremento que estas han registrado en los últimos años.
Por Norberto Rubio
