Destacan importancia de alianza de Supérate con Fundación Red Misericordia para consolidar a Santiago como emblema de inclusión social. Así lo plantean el Senador Daniel Rivera, Directora General Mayra Jiménez, Presidente Olga Noboa de Arocha de Red Misericordia y la Vicealcaldesa Mariana Moreno.
SANTIAGO, República Dominicana.– En un conversatorio con el senador de Santiago Daniel Rivera, la vicealcaldesa Mariana Moreno y la Presidente de la Fundación Red Misericordia, desarrollado en La Otra Banda donde funcionan varios programas de la Red Misericordia, la Directora General de Desarrollo Social, SUPERATE, Mayra Jiménez, estableció a Santiago como un territorio con condiciones para convertirse en un emblema nacional de inclusión social, prevención del embarazo en adolescentes y protección de niñas, adolescentes y familias vulnerables, al destacar la importancia de fortalecer las alianzas entre el Estado, las organizaciones sociales y las comunidades.
Jiménez resaltó que República Dominicana ha alcanzado avances en la reducción de los embarazos en adolescentes, aunque persisten desafíos que demandan políticas públicas sostenidas, acompañamiento familiar y una mayor articulación territorial.
Recordó que la línea de base establecida por la Política de Prevención de Embarazos en Adolescentes (PPA) 2021 situaba la fecundidad adolescente en 90 nacimientos por cada 1,000 mujeres de 15 a 19 años, de acuerdo con ENDESA. La actualización correspondiente a 2025-2026 registra una reducción importante de hasta 46 por cada 1,000 mujeres, según ENHOGAR 2025.
En relación con las uniones tempranas, señaló que también se registra una reducción, aunque el fenómeno continúa representando un desafío. Actualmente, más del 27 % de las jóvenes inicia una vida de pareja antes de alcanzar la mayoría de edad, frente al 31.5 % registrado en 2019.
“Superar esta realidad requiere no solo fortalecer las políticas y servicios de prevención y protección, sino también transformar aquellas creencias y prácticas sociales que continúan validando estas uniones”, sostuvo Jiménez.
La funcionaria explicó que las desigualdades sociales constituyen un componente fundamental para comprender el embarazo en adolescentes, debido a que las tasas son considerablemente mayores entre adolescentes pertenecientes a hogares con menores recursos económicos y menores niveles educativos.
SANTIAGO COMO TERRITORIO DE INCLUSIÓN SOCIAL
El senador Rivera, la directora Jiménez, la presidente Noboa de Arocha y la Vicealcaldesa Moreno García, plantearon que el enfoque territorial resulta fundamental para consolidar los avances, porque las condiciones educativas, económicas, sanitarias, familiares y comunitarias no son iguales en todos los territorios.
El evento celebrado a casa llena en el salón de conferencias del Hotel Especial Papillion de La Otra Banda, contó la participación masiva de Infotep, Senasa, Inabie, Cedimujer, Minerd, Alcaldía, Conadis, Tribunal de Niñas, Niños y Adoslecentes, pastores evangélicos de distintas iglesias y diversos representantes de los programas de inclusión de Red Misericordia, Oficina Senatorial y Supérate.
En ese contexto, se destacó la capacidad institucional y comunitaria existente en Santiago para articular políticas de protección social, prevención y desarrollo humano.
Jiménez también destacó que desde la Dirección de Desarrollo Social de Supérate, se trabaja bajo la premisa de que la protección social no puede limitarse a una transferencia económica, sino que debe incorporar acompañamiento sociofamiliar, prevención de riesgos, conexión de las familias con servicios públicos y ampliación de oportunidades.
En la provincia de Santiago, 107,296 familias reciben el subsidio Aliméntate, mientras 92,861 reciben el BonoGas y 56,306 el BonoLuz. Asimismo, 5,048 hogares reciben apoyo para sus niños y niñas mediante el subsidio Aprende y 5,842 jóvenes reciben el subsidio Avanza.
En conjunto, estos programas alcanzan a 254,371 beneficiarios canalizados mensualmente en la provincia, constituyendo una plataforma de protección social que puede complementarse con iniciativas comunitarias orientadas a la prevención, educación, capacitación y generación de oportunidades.
ALIANZA CON LA FUNDACIÓN RED DE MISERICORDIA
En ese marco, Mayra Jiménez resaltó la importancia de establecer alianzas con organizaciones sociales que trabajan directamente con poblaciones en condiciones de vulnerabilidad, planteando la relevancia de la experiencia desarrollada por la Fundación Red Misericordia.
Olga Noboa de Arocha destacó que entre la variedad de programas sociales, la organización impulsa, junto a PROCIGAR, la Escuela Laboral para Madres Adolescentes “Misericordia y Vida”, una iniciativa orientada a ofrecer acompañamiento, capacitación y oportunidades a adolescentes embarazadas y madres adolescentes. Asimismo tiene servicios de ópticas, centro de Segundo nivel de atención y escuelas laborales para mujeres vulnerables.
La alianza representa, de acuerdo con el enfoque planteado por Rivera, Jiménez, Noboa de Arocha y Moreno García, una expresión concreta de cómo las políticas públicas pueden encontrar en las organizaciones comunitarias aliados capaces de complementar la intervención estatal desde el territorio.
La experiencia de Santiago permite así vincular prevención del embarazo adolescente, protección social, formación laboral, acompañamiento sociofamiliar, fortalecimiento comunitario y generación de oportunidades para las adolescentes y sus familias.
Se enfatizó que la transformación de las condiciones de vulnerabilidad requiere trabajar simultáneamente con las adolescentes, sus familias, las comunidades, los servicios públicos y las instituciones sociales.
“Proteger socialmente significa también acompañar, prevenir riesgos, conectar a las familias con servicios, y ampliar sus oportunidades”, la directora general.
Todos los participantes indicaron que el desafío hacia adelante consiste en convertir los avances nacionales en transformaciones sostenibles dentro de cada territorio, fortaleciendo una red de corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad.
En ese propósito, Santiago emerge como un espacio donde la articulación entre protección social, políticas de prevención, organizaciones comunitarias, educación, formación laboral y participación ciudadana puede contribuir a construir un modelo territorial de inclusión social con capacidad de ser documentado, evaluado y eventualmente replicado en otras provincias del país. La actividad desplegada como mesa redonda y visita guiada a los proyectos de la Red Misericordia, estuvo moderada por el CEO de Strategius, Reynaldo Peguero quien sintetizó los próximos pasos para articular una gran alianza Santiago de Inclusión Social.
