El Barcelona encajó este viernes su tercera derrota (100-105) en seis jornadas de la Euroliga ante el Olympiacos, en un partido en el que el equipo de Aleksander Sekulic tuteó al vigente campeón de la competición, que, como ya sucedió el pasado martes en Valencia, salió vencedor en la prórroga.
El conjunto azulgrana, que llegó a perder de 14 puntos -60-74 a once minutos del final-, forzó el tiempo extra con un triple en el último segundo de Justin Robinson, que ya dio la victoria al equipo azulgrana ante el Maccabi Tel Aviv con una jugada idéntica.
Pero al equipo azulgrana le faltó gasolina en los últimos cinco minutos del envite para frenar al base dominicano Jean Montero y al ala-pívot Mbaye Ndiaye, autores de 5 y 6 puntos respectivamente en el tiempo extra.
El máximo anotador de Olympiacos fue Sasha Vezenkov (25 puntos) ante un Barça coral que, pese al discreto partido de Kevin Punter (4 puntos), plantó cara gracias a los triples (16 de 41 intentos) y a la solidez de Tyrese Martin y Robinson, ambos con 17 puntos, y las dobles figuras de Josh Nebo (11 puntos y 10 rebotes).
En el primer cuarto, el Barça mostró una buena versión merced al acierto desde el perímetro, con un porcentaje del 60% (6 aciertos de 10 intentos), y al control del rebote -9 en total por los 5 de su rival-, uno de sus lunares en este inicio de temporada.
Y eso que el conjunto griego, impulsado por un inspirado Mcintyre y el siempre regular Sasha Vezenkov, llegó a gozar de una ventaja de seis puntos en los primeros cuatro minutos de juego (7-13).
Pero Brizuela, muy inspirado desde el perímetro y un imponente Josh Nebo en la pintura, encendieron al público del Palau Blaugrana, que disfrutaba con el juego rápido de su equipo (30-26).
La tendencia ascendente de los visitantes se confirmó en el segundo acto. El Barça bajó sus prestaciones bajo el aro y desde el perímetro, momento en que el conjunto griego aprovechó para presentar sus credenciales con un parcial 17-31.
Brilló Ndiaye en la zona, habilitado por la magistral dirección de juego de Montero, y los exteriores anotaron los triples que no entraron en los primeros diez minutos.
Tras el 34-41 (min.15), Sekulic pidió tiempo muerto. Su equipo respondió gracias a los chispazos del siempre imprevisible Darió Brizuela (42-43), aunque el Olympiacos era amo y señor del ritmo de partido, algo que refrendó Sasha Vezenkov con un triple sobre la bocina que ponía el +10 (47-57) al descanso favorable al equipo de El Pireo.
Por Norberto Rubio
