Los motoristas representan entre el 70 % y el 80 % de las muertes por accidentes de tránsito en República Dominicana aseguró el sábado Rafael Tejeda Baldera, encargado de Comunicaciones y vocero de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett).
El funcionario ofreció estas declaraciones durante el seminario “Causas y efectos de las muertes por accidentes de tránsito”, organizado por la Central Nacional de Transportistas Unificados (CNTU).
Durante su ponencia, Tejeda Baldera explicó que el vehículo, la vía y el conductor son los tres elementos que intervienen en el tránsito y que pueden influir en la ocurrencia de un accidente.
Señaló que el factor humano es determinante, ya que las condiciones físicas y emocionales del conductor, como la fatiga, el agotamiento, el estrés y la somnolencia, pueden afectar su capacidad para conducir de manera segura.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos de distraerse con el teléfono celular, exceder los límites de velocidad, conducir de forma temeraria o manejar bajo los efectos del alcohol, determinados medicamentos o drogas.
El segundo elemento es el vehículo. En ese sentido, el coronel destacó que la falta de inspección y mantenimiento de los automóviles constituye uno de los problemas que inciden en la seguridad vial.
Indicó que cada conductor debe asumir la responsabilidad de verificar las condiciones de su vehículo, sin esperar a que las autoridades realicen una fiscalización para tomar medidas preventivas.
“No esperemos que las instituciones oficiales sean las que tengan que determinar el punto de partida para una inspección vehicular. Eso parte de usted”, expresó.
El vocero de la Digesett insistió en la importancia de la responsabilidad individual y la prevención como parte de los esfuerzos para reducir los accidentes y las muertes en las vías.
Agregó que las personas deben prestar atención a la condición de los neumáticos, las luces, los parabrisas y las piezas del vehículo. También tienen que revisar los fluidos del motor para evitar inconvenientes en las carreteras que, a su vez, puedan provocar accidentes.
Por Norberto Rubio
