El mayor interés entre los lectores de Diario Libre combinó historias que sobre seguridad, poder, justicia y tragedia.
Los Juegos Centroamericanos dejaron al descubierto un episodio que trascendió las competencias: la presencia de agentes cubanos que vigilaban a atletas de su país.
En el ámbito institucional, el presidente Luis Abinader renovó posiciones clave de los mandos militares y de la seguridad presidencial.
La cooperación internacional permitió, además, localizar en Jamaica a un dominicano buscado durante cuatro meses por la muerte de un chofer en Santiago.
Mientras tanto, la tragedia ocurrida en Bahía de las Águilas abrió interrogantes sobre la seguridad de las actividades turísticas y recreativas. La explosión de un camión tanquero en el Malecón de Santo Domingo, con dos muertos, convirtió una mañana ordinaria en una tragedia que sigue bajo investigación.
Organismos de seguridad dominicanos detectaron la presencia de agentes cubanos que se infiltraron en instalaciones de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 con el propósito de vigilar a deportistas de su delegación y evitar posibles deserciones, según una investigación de Diario Libre.
Uno de los episodios ocurrió durante una competencia bajo techo en el Parque del Este. Militares dominicanos detectaron a ciudadanos cubanos persiguiendo a deportistas que intentaban abandonar el grupo, lo que llevó a cerrar temporalmente las puertas de la instalación y revisar las acreditaciones de quienes estaban dentro.
Las verificaciones permitieron identificar a cubanos que no estaban acreditados para realizar esas labores, por lo que fueron retirados del recinto. Diario Libre no pudo establecer si fueron detenidos o sometidos a la justicia.
La vigilancia se habría intensificado cuando comenzaron las primeras deserciones. Al terminar los Juegos, al menos cinco atletas cubanos habían abandonado su delegación, pese a los esfuerzos por mantener el control sobre los competidores.
El presidente Luis Abinader realizó cambios importantes en la estructura militar mediante el Decreto 557-26, que incluyó nuevos comandantes del Ejército y la Fuerza Aérea, movimientos en el Cuerpo de Seguridad Presidencial (Cusep), ascensos y retiros.
Por Norberto Rubio
