Daniela Kroslak asumió sus funciones en Puerto Príncipe como secretaria general adjunta y jefa de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití (Unsoh, por sus siglas en inglés) el mismo día en que llegó a ese país el primer contingente de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), procedente de Chad.
Tras 25 años de experiencia en contextos de transición frágil como Mali, Yemen, Sudán y Kenia, Kroslak enfrenta ahora en Haití un escenario marcado por la violencia de las pandillas.
Durante esta entrevista con Diario Libre, cuatro integrantes salvadoreños de la GSF permanecían desaparecidos tras una emboscada con explosivos y disparos ocurrida el 18 de octubre en Santo, Croix-des-Bouquets, en Puerto Príncipe.
Kroslak aclaró que corresponde a la GSF ofrecer información sobre las operaciones para localizar a sus compañeros, aunque reconoció la angustia que la situación representa para el personal y sus familias.
“Es un momento muy angustiante. Durante la sesión informativa ante el Consejo de Seguridad, lo ocurrido el domingo también estaba en la mente de todos. Lo más importante, por supuesto, es que regresen sanos y salvos”, afirmó.
La funcionaria advirtió que este incidente evidencia tanto la peligrosidad del entorno como la fragilidad de la situación de seguridad. También subrayó la importancia del mecanismo establecido por el Consejo de Seguridad para contribuir a restablecer las condiciones que permitan recuperar la autoridad del Estado.
En una comunicación enviada a este periódico, la GSF confirmó que continuaban las operaciones de búsqueda.
Según el organismo, sus tropas operaban en la zona con apoyo de helicópteros y enfrentaron a elementos armados de pandillas. Los informes preliminares indicaban que varios presuntos integrantes de estos grupos murieron o resultaron heridos. “Otros cuatro miembros de la fuerza también sufrieron heridas y recibían atención médica”, indicó.
Como misión de la ONU que apoya a la Fuerza de Supresión de Pandillas, no somos responsables de generar la fuerza. Esa tarea corresponde al grupo permanente de socios, liderado por Estados Unidos e integrado también por Canadá, Bahamas, Jamaica, Guatemala y El Salvador.
Desde julio logramos duplicar las fuerzas desplegadas sobre el terreno. Ahora contamos con unos 2,000 efectivos. Durante las próximas semanas se acelerará el despliegue, porque se trata de un proceso complejo. Hay que asegurarse de que las tropas estén preparadas y pasen los controles correspondientes, así como de que los equipos estén listos para su traslado.
Por Norberto Rubio
