Con los puños cerrados y golpeando el podio y emocionado, el expelotero dominicano Pedro Martínez afirmó este jueves que el presidente Luis Abinader fue el único mandatario que dio la cara a la comunidad de Manoguayabo y se unió a su propósito de construir el complejo deportivo y educativo que hoy entregó a esa comunidad del municipio Santo Domingo Oeste.
“Yo no soy político, nunca he votado, pero yo sé a quién le toqué la puerta y quién me abrió”, expresó Martínez durante el acto, en referencia al presidente Abinader.
El miembro del Salón de la Fama de Cooperstown pidió que la atención no se concentre en la posibilidad de que alguna instalación deportiva lleve su nombre, sino en el propósito que, aseguró, ha guiado el proyecto.
Martínez señaló que la obra es el resultado de una visión que durante años quiso materializar para beneficiar a su comunidad y que atribuyó a Dios la posibilidad de concretarla.
“Muy poca gente puede decir: yo dejé algo en proyecto para servirle a Dios, para servirle a una comunidad, para servirle a mi país. Muy poca gente ha tenido esta oportunidad”, expresó.
Durante sus palabras, también agradeció a familiares, amigos y otras personas que, según indicó, contribuyeron de alguna manera con el proyecto.
El expelotero mencionó de manera particular a su hermano Ramón Martínez, a su esposa, Carolina, y a los peloteros Juan Soto y Carlos Gómez, a quienes exhortó a continuar impulsando iniciativas en beneficio de otras comunidades.
Martínez también pidió que el complejo sea acompañado de oraciones y que quienes se beneficien de las instalaciones recuerden el propósito con el que fueron concebidas.
“Que por favor nunca falte una oración en esto, en esta escuela, en todo este proyecto. Que nunca falte una oración diaria para decir: Dios, te agradezco porque me tienes aquí, porque yo soy el producto de una oportunidad, y aquí se van a abrir muchas”, indicó.
Al concluir su intervención, reiteró su agradecimiento y entregó simbólicamente la obra a su comunidad y al país.
Por Norberto Rubio
