Santiago, República Dominicana. — El dolor en las piernas al caminar, que obliga a detenerse, no debe tomarse a la ligera. Este síntoma, conocido como claudicación intermitente, puede ser la primera señal de una enfermedad silenciosa pero potencialmente devastadora: la enfermedad arterial periférica (EAP).
El Dr. Luis Faringthon Reyes, especialista en cirugía vascular ,Endovascular y cirugía Toracica, advierte que esta condición afecta a miles de personas y está estrechamente vinculada a factores de riesgo modificables como el tabaquismo, el sedentarismo, la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, el colesterol elevado y la obesidad.
“La enfermedad arterial periférica consiste en el estrechamiento u obstrucción de las arterias que llevan sangre a las extremidades, lo que reduce el flujo sanguíneo y compromete la salud de los tejidos”, explica el especialista.
Una enfermedad silenciosa que progresa sin aviso
En sus fases iniciales, la EAP puede no presentar síntomas claros, lo que retrasa su diagnóstico. Sin embargo, a medida que progresa, los pacientes pueden experimentar:
• Dolor al caminar (claudicación intermitente)
• Hormigueo o calambres en las piernas
• Dolor en reposo, especialmente al acostarse
• Frialdad o palidez en los pies
• Disminución o ausencia de pulsos
• Úlceras que no cicatrizan
“Cuando aparecen estos signos, la enfermedad ya puede estar en una fase avanzada, aumentando el riesgo de complicaciones graves, incluida la amputación”, señala el Dr. Faringthon.
Diagnóstico oportuno: clave para salvar extremidades
El especialista enfatiza la importancia de acudir tempranamente a consulta. El abordaje incluye una historia clínica detallada, exploración física completa y estudios diagnósticos como el Eco-Doppler vascular, que permite evaluar el flujo sanguíneo.
En casos más complejos, pueden requerirse estudios adicionales como l angiotomografia u otros estudios para determinar la extensión de la enfermedad.
Estilo de vida: la primera línea de defensa
El Dr. Faringthon destaca que la prevención y el control de la enfermedad comienzan con cambios en el estilo de vida:
• Abandono del tabaco
• Actividad física regular
• Control estricto de la glucosa, presión arterial y colesterol
• Alimentación balanceada
• Cuidado riguroso de los pies
“Un paciente informado y comprometido con su salud puede frenar la progresión de la enfermedad y evitar complicaciones mayores”, afirma.
Tratamiento personalizado y enfoque integral
El manejo de la enfermedad arterial periférica debe ser individualizado. Incluye desde tratamiento médico hasta procedimientos endovasculares o abiertos de revascularización en casos avanzados, con el objetivo de restablecer el flujo sanguíneo en las extremidades.
“El abordaje integral del paciente es fundamental. No solo buscamos aliviar los síntomas, sino mejorar su calidad de vida y reducir el riesgo de pérdida de la extremidad”, concluye el Dr. Luis Faringthon Reyes
