La prohibición del Gobierno dominicano de permitir partidos de fútbol de equipos haitianos en instalaciones deportivas del país ya tuvo su primera consecuencia directa en el calendario internacional de la Concacaf, que anunció el aplazamiento del encuentro de vuelta de las semifinales de la Copa del Caribe entre Violette AC, de Haití, y Portmore United, de Jamaica.
El partido estaba programado para este martes 20 de octubre en el estadio del Cibao FC, en Santiago de los Caballeros, pero la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol confirmó la noche del domingo que no se disputará en la fecha establecida.
En un comunicado oficial, la Concacaf informó que el compromiso se celebraría durante la semana del 26 de octubre, aunque dejó pendientes de confirmación la nueva fecha, el horario y la sede.
El cambio se produjo horas después de que el ministro de Deportes, Kelvin Cruz, ratificara el impedimento para que selecciones y clubes de Haití disputen encuentros en territorio dominicano, una disposición respaldada por el presidente Luis Abinader.
La medida fue anunciada originalmente tras los incidentes registrados el pasado 1 de octubre en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, durante un enfrentamiento entre las selecciones de República Dominicana y Haití.
Aunque el Ministerio de Deportes ha fundamentado su decisión en los incidentes registrados en el estadio y no ha vinculado expresamente la prohibición con las declaraciones de jugadores haitianos, el último encuentro entre ambas selecciones también estuvo marcado por una controversia que generó rechazo en República Dominicana.
El delantero haitiano Wilson Isidor, autor de dos goles en la victoria 4-1 de Haití sobre República Dominicana, declaró después del partido: “La Hispaniola es Haití. Esto es Haití”.
Las expresiones fueron recogidas en un video difundido después del encuentro, en el que el atacante aparece señalando primero hacia el terreno de juego y posteriormente hacia la camiseta de la selección haitiana.
El pronunciamiento dejó mal sabor de boca en el país. El presidente de la Federación Dominicana de Fútbol (Fedofútbol), José Deschamps, lo calificó como una falta de respeto a la soberanía nacional.
“Fue de mal gusto para nosotros ese pronunciamiento porque ya motiva algo político o algo de las confrontaciones que hemos tenido con el vecino Haití”, expresó Deschamps el pasado 2 de octubre.
Por Norberto Rubio
