El director del programa Niños con una Esperanza, Pablo Ureña, propuso a las autoridades la creación de un proyecto dirigido a niños y adolescentes que hayan cometido delitos menores, con el propósito de facilitar su reinserción social.
Ureña explicó que ya dispone de un espacio físico en Cienfuegos, distrito municipal Santiago Oeste, que puede ser habilitado para poner en funcionamiento la iniciativa, la cual contempla atender inicialmente a unos 30 menores.
El proyecto, denominado “Segunda Oportunidad”, contempla ofrecer alojamiento, alimentación, educación, actividades deportivas y formación técnica en áreas como ebanistería, herrería y plomería.
Ureña espera que la Procuraduría General de la República acoja la propuesta y se involucre en su implementación.
“Los menores que ingresen al programa deberán mostrar disposición de cambiar y arrepentimiento por los hechos cometidos”, explicó Ureña durante el acto por el 23 aniversario de Niños con una Esperanza.
La iniciativa también contempla establecer acuerdos con el Ministerio de Educación para que los jóvenes que hayan abandonado las aulas puedan continuar su formación académica mediante herramientas tecnológicas, voluntarios u otros mecanismos que permitan nivelarlos.
Ureña sostuvo que el propósito es que los adolescentes reciban formación que les permita aprender un oficio y, posteriormente, incorporarse al mercado laboral, en lugar de ingresar a centros penitenciarios donde, según planteó, podrían entrar en contacto con personas vinculadas a delitos de mayor gravedad.
El director de Niños con una Esperanza consideró que el Estado, el sector empresarial y otras instituciones deberían involucrarse en el proyecto como una alternativa de prevención y reinserción para menores en conflicto con la ley.
Ureña indicó que todavía no ha presentado formalmente el proyecto ante las autoridades, aunque ha procurado en ocasiones anteriores establecer contacto con el presidente Luis Abinader para plantearle iniciativas relacionadas con el trabajo que desarrolla.
Ahora espera que la difusión de la propuesta permita que la Procuraduría General de la República conozca el proyecto y valore la posibilidad de apoyarlo.
Por Norberto Rubio
