La situación del servicio eléctrico aumenta el malestar entre residentes de distintos sectores de este municipio, quienes denuncian prolongadas tandas de apagones, dificultades para dormir y trabajar durante las noches, pérdidas de productos y equipos eléctricos, así como incrementos en las facturas pese a la reducción de las horas de suministro.
Las quejas se han multiplicado a través de las redes sociales y medios de comunicación, con reportes provenientes de sectores como San Pedro, Villa Cerro, Antonio Guzmán, Los Sotos Arriba, Los Sotos Abajo y Juan Pablo Duarte, entre otros puntos de Higüey.
Los residentes aseguran que los cortes del servicio se han convertido en una situación recurrente, particularmente durante la noche, cuando las altas temperaturas dificultan el descanso y afectan a trabajadores que deben levantarse de madrugada y a estudiantes que necesitan prepararse para asistir a clases.
A las interrupciones se suma el reclamo por la facturación. Algunos usuarios afirman que sus recibos han aumentado considerablemente, aun cuando aseguran haber recibido menos horas de energía eléctrica.
La situación ha comenzado a generar manifestaciones en algunos sectores. La noche del jueves, residentes de Villa Cerro salieron a las calles en protesta por las prolongadas interrupciones del servicio, llegando a incendiar neumáticos en distintos puntos de la barriada.
En Villa Cerro, residentes consultados describieron un escenario marcado por noches enteras sin electricidad.
Johanna Jiménez explicó que en su vivienda llevan más de dos semanas enfrentando interrupciones nocturnas y que, en una de las últimas jornadas, el servicio se fue alrededor de las 9:00 de la noche y permanecía suspendido al momento de ofrecer sus declaraciones.
“Estamos cogiendo pela porque aquí toda la noche ahora estamos sin luz”, manifestó la residente, quien cuestionó las explicaciones ofrecidas sobre supuestos trabajos para solucionar el problema.
Jiménez también vinculó los apagones con las dificultades para abastecerse de agua, debido a que necesita electricidad para bombearla hacia el tinaco, además de los inconvenientes que enfrentan los estudiantes para realizar sus tareas y utilizar internet.
A su juicio, el problema se agrava por el comportamiento de la facturación.
Por Norberto Rubio
