Por Mayobanex Martínez
Observador de la realidad de Venezuela
El reciente pronunciamiento del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el que afirmó que Venezuela entregaría entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo al mercado estadounidense, ha reavivado el debate sobre la capacidad real de producción petrolera venezolana y sobre si el país está en condiciones de sostener incrementos significativos de oferta en el corto y mediano plazo.
Las declaraciones del presidente estadounidense —difundidas por Reuters y EFE— no detallan un calendario específico de entrega ni el mecanismo operativo, pero colocan nuevamente en el centro de la discusión una pregunta clave: ¿cuánto petróleo produce hoy Venezuela y qué necesitaría para producir más?
Producción actual: alrededor de un millón de barriles diarios
De acuerdo con datos, basados en fuentes de la OPEP y reportes del mercado energético, Venezuela produce actualmente entre 900,000 y 1,100,000 barriles diarios, con un promedio cercano a un millón de barriles por día durante 2025.
Esta cifra coincide con los informes mensuales de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que sitúan la producción venezolana muy por debajo de su capacidad histórica, como consecuencia de problemas operativos, sanciones y falta de inversión sostenida.
En términos históricos, esta producción representa menos de un tercio del máximo alcanzado por el país. El contraste histórico: cuando Venezuela superaba los 3 millones de bpd
Venezuela llegó a producir entre 3 y 3.5 millones de barriles diarios en su mejor momento, particularmente durante la década de 1970 y a finales de los años noventa, cuando figuraba entre los principales exportadores de crudo del mundo.
Ese contraste ilustra la magnitud del colapso productivo: la caída no es por falta de petróleo, sino por deterioro estructural del sector.
Reservas abundantes, capacidad limitada
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del planeta, estimadas en más de 300 mil millones de barriles, según datos oficiales reconocidos por la OPEP y la Agencia Internacional de Energía (IEA).
Sin embargo, como señalan informes de la consultora Rystad Energy, las reservas por sí solas no garantizan producción. La capacidad operativa real depende de infraestructura, mantenimiento, tecnología, diluyentes para crudos pesados y capital humano, todos ellos severamente afectados en los últimos años.
Hoy, la capacidad operativa efectiva de Venezuela se sitúa en torno a 1.0 – 1.1 millones de barriles diarios, es decir, muy cerca de lo que actualmente produce.
¿Puede aumentar la producción en el corto plazo?
Según estimaciones de Rystad Energy, Venezuela podría incrementar su producción hasta 1.3 – 1.5 millones de barriles diarios en un plazo de 12 a 24 meses, siempre que cuente con:
Inversión focalizada en rehabilitación de pozos existentes.
Acceso a diluyentes
Mejora logística básica
Estabilidad operativa mínima
Este incremento —de 300,000 a 400,000 barriles diarios— requeriría una inversión aproximada de US$10,000 a US$15,000 millones, de acuerdo con los mismos análisis. Aumentos mayores requieren inversiones mucho más altas
Los escenarios de expansión más ambiciosos implican otra escala de tiempo y capital. De acuerdo con proyecciones de Rystad Energy:
Para alcanzar 2 millones de barriles diarios, Venezuela necesitaría una inversión acumulada de US$40,000 a US$55,000 millones, además de 3 a 5 años de trabajo sostenido, nuevos desarrollos de campos, participación de empresas internacionales y estabilidad jurídica.
Volver a producir cerca de 3 millones de barriles diarios es un objetivo posible sin necesidad de una reconstrucción total del sector petrolero.
Estimaciones de la consultora Rystad Energy, indican que Venezuela podría acercarse gradualmente a ese nivel con inversiones acumuladas de entre US$60,000 y US$90,000 millones, en un plazo aproximado de cinco a ocho años, si se prioriza la reactivación de campos existentes y la participación de capital privado.
¿Qué significan los 30–50 millones de barriles anunciados?
En términos prácticos, los 30 a 50 millones de barriles mencionados por el presidente Trump equivalen aproximadamente a uno o dos meses de producción venezolana actual, según cálculos basados en el nivel de ~1 millón de bpd reportado por la OPEP.
Esto sugiere que dicha entrega podría provenir de inventarios existentes, producción corriente o una combinación de ambas, pero no implica por sí sola un aumento estructural de la capacidad productiva.
El límite no es el petróleo:
Los datos son claros y coinciden entre fuentes internacionales:
Venezuela no enfrenta una escasez de petróleo, sino una escasez de inversión, gestión eficiente, tecnología y confianza.
Como advierten Reuters, Rystad Energy y la OPEP, cualquier recuperación petrolera sostenible será costosa, gradual y dependiente de condiciones estables, muy lejos de resolverse mediante anuncios políticos o acuerdos coyunturales.
El petróleo venezolano sigue bajo tierra. Convertirlo en producción sostenida exige capital, tiempo y estabilidad.
