“Podemos ofrecer la inclusión, el acceso, el tiempo, docentes y recursos, pero debemos preguntarnos cómo viven los estudiantes”, dijo el director del CIED-Humano, Radhamés Mejía, al proponer una mirada más completa al sistema educativo dominicano y que los resultados de PISA no se queden únicamente en las comparaciones internacionales.
Mejía presentó ayer un análisis de los resultados de República Dominicana en PISA 2025, centrado en comprender qué ocurre en los procesos de aprendizaje de los estudiantes dominicanos e identificar respuestas frente a los desafíos que muestra la evaluación internacional.
El análisis permitió detectar tres condiciones que inciden en la experiencia de aprendizaje de los estudiantes, la continuidad efectiva de las clases, el sentido de pertenencia que desarrollen los alumnos y el clima del aula, que garantice una atención sin interrupciones.
También reveló que los estudiantes que repiten cursos no necesariamente muestran un peor desempeño y que sus condiciones socioeconómicas y culturales tienen incidencia en los resultados.
La desigualdad de condiciones socioeconómicas y culturales es otro factor de incidencia. En el grupo más desfavorecido, el 83 % presenta dificultades simultáneas en las tres áreas evaluadas, mientras que en el grupo más favorecido el porcentaje es de 44 %.
“Estos datos nos indican que las condiciones de origen están fuertemente relacionadas con los resultados, pero también que el sistema necesita reconocer que sus estudiantes llegan con oportunidades muy diferentes”, agregó Mejía.
El análisis propone trascender las comparaciones internacionales para identificar qué dicen los resultados sobre el aprendizaje y qué acciones pueden contribuir a mejorarlo.
Radhamés Mejía, director del CIED-Humano, planteó cinco prioridades para mejorar los aprendizajes. Detectar y atender las dificultades desde temprano, cuidar la experiencia diaria de los estudiantes, orientar la tecnología hacia el aprendizaje, investigar las diferencias entre escuelas para aprender de las buenas experiencias y utilizar la evaluación para tomar decisiones y comprobar posteriormente si las medidas funcionan.
“Casi siete de cada diez estudiantes están por debajo del nivel en las tres áreas. Ese es el hecho general. Nuestro desafío es que esos siete de cada diez sean cada vez menos”, sostuvo.
La viceministra de Educación, Ancell Scheker, informó que el Ministerio de Educación iniciará este año un piloto de tutorías dirigido a estudiantes que presentan rezago, principalmente en matemática y ciencias.
Por Norberto Rubio
