Las pestañas largas, densas y aparentemente naturales se han convertido en una de las tendencias de belleza del momento. Frente a la máscara y las extensiones, los sérums prometen estimular el crecimiento y mejorar su aspecto, pero no todos actúan igual.
“Normalmente hay como una única forma en que las marcas comunican para atraer la atención de los consumidores, pero en realidad no todos funcionan de la misma manera”, explica a EFE Luz Marina Lopera, especialista en cosmética con más de 20 años de experiencia en el sector.
La especialista distingue tres grandes grupos. El primero está formado por productos destinados principalmente a nutrir, hidratar y fortalecer la pestaña. Incorporan vitaminas y activos acondicionadores que mejoran su aspecto, pero no necesariamente actúan sobre el folículo.
Son productos que, según Lopera, se comercializan atribuyéndoles en ocasiones una capacidad estimulante que no está respaldada científicamente. “No tienen ninguna actividad sobre el folículo piloso de pestañas y cejas”, señala.
El segundo grupo sí contiene prostaglandinas o análogos de prostaglandinas, activos capaces de actuar sobre el folículo, afirma. Este es el ingrediente que realmente tiene un efecto en el folículo piloso y el que hace que la pestaña crezca más larga de lo que es tu pestaña natural
Dentro de esta categoría existen fórmulas muy diferentes, desde las que concentran su acción en este activo hasta otras que combinan ingredientes destinados a estimular el crecimiento, fortalecer y acondicionar la pestaña.
El tercer grupo, mucho más reducido, corresponde a productos desarrollados específicamente para tener en cuenta las particularidades de la zona periocular y que cuentan con respaldo dentro del ámbito médico, según la experiencia de la especialista.
En las redes sociales se ha popularizado una regla rápida para identificar los sérums eficaces: buscar en la composición ingredientes cuyo nombre termine en “prost”. La pista tiene parte de razón, pero no basta.
Es cierto, pero está incompleto, matiza Lopera. Esas terminaciones pueden corresponder a prostaglandinas o a sus análogos, pero “es importante también entender cómo es el resto de los ingredientes de la fórmula, el peso que tiene ese ingrediente principal dentro del total y además es muy importante el conservante”.
El borde palpebral es especialmente delicado y puede presentar mayor sensibilidad debido, entre otros factores, al uso continuado de pantallas, maquillajes y tratamientos estéticos.
Por Norberto Rubio
