La decisión del Ministerio de Educación de suspender las clases este martes 27 de octubre únicamente en los centros educativos ubicados en zonas vulnerables de las provincias bajo alerta amarilla generó confusión entre padres del Gran Santo Domingo, muchos de los cuales amanecieron sin saber si debían llevar a sus hijos al colegio o buscar quién los cuidara durante la jornada laboral.
Aunque la disposición fue anunciada la noche del lunes, la falta de una identificación precisa de los centros afectados dejó en manos de las familias y de las propias instituciones educativas la interpretación de cuáles planteles debían permanecer cerrados.
Algunos padres recibieron mensajes de suspensión de los colegios de sus hijos, pese a considerar que estos no están ubicados en zonas vulnerables. Otros se levantaron este martes sin una confirmación clara sobre la continuidad de las clases.
La incertidumbre provocó cuestionamientos en redes sociales, donde padres y tutores reclamaron que las autoridades educativas identificaran los lugares afectados y explicaran cómo debía aplicarse la medida.
La principal preocupación de las familias es qué hacer con los niños cuando se suspenden las clases, pero los padres deben presentarse a sus puestos de trabajo.
“Y quién me cuida a mis hijos si @MTrabajoRD no decreta trabajo remoto”, cuestionó un usuario en una publicación de Instagram sobre la suspensión.
Otro comentario reflejó el problema de organización que enfrentaron las familias: “Lo malo es que las escuelas nunca avisan nada ahora uno no sabe”.
El problema también alcanzó a padres que no cuestionan la necesidad de proteger a los estudiantes de las lluvias, pero consideran que la información oficial debió ser más específica y difundirse con suficiente anticipación.
Entre los comentarios publicados en la cuenta de Instagram del Ministerio de Educación, varios usuarios coincidieron en que la disposición resultaba difícil de interpretar sin conocer cuáles escuelas y colegios se encuentran en las zonas identificadas como vulnerables.
“Sería de gran utilidad que indiquen con precisión en cuáles lugares no habrá docencia”, escribió José E. Almanzar.
Por Norberto Rubio
