Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá este viernes y dejó al menos dos heridos, tras el colapso de algunos edificios en el centro del país, además de provocar pánico en la capital de rascacielos.
“Fue horrible, algo que no habíamos vivido. Mi hija quedó atrapada en el colegio. Gracias a Dios estamos bien”, aseguró a la AFP Juana Alveo, de 38 años y quien trabaja de cajera en un almacén en Penonomé, 150 kilómetros al suroeste de Ciudad de Panamá.
El sismo se registró a las 12:56 locales (17:56 GMT) con epicentro a 10 km de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera, en la zona del centro sur del país, indicó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El jefe del Centro de Operaciones de Emergencias, René García, informó a la AFP que “hasta el momento” no hay reportes “de víctimas fatales”.
Según el funcionario, dos personas resultaron heridas al quedar atrapadas en sendas infraestructuras que colapsaron en el área de la iglesia de Soná, en Veraguas, y en Coclé, donde un hotel se derrumbó sin causar heridos.
“El desastre que estamos enfrentando es grande”, afirmó el presidente José Raúl Mulino, al llegar a una de las zonas afectadas. Hay carreteras “totalmente colapsadas”, agregó.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, informó en X que su departamento “está movilizando rápidamente recursos y personal para brindar asistencia”.
Las autoridades del canal de Panamá anunciaron que la vía, por donde pasa el 5 % del comercio marítimo internacional, opera con “normalidad”.
El aeropuerto de Tocumen, un importante centro de conexión aérea de América Latina, cerró temporalmente y varios vuelos fueron desviados.
Tonosí, una localidad de unos 9,000 habitantes a unos 360 kilómetros de Ciudad de Panamá, es una de las zonas más afectadas. Ubicada en Los Santos, sus casas son principalmente de una planta.
Por Norberto Rubio
