Un camión cruza el puente Peace Bridge hacia Estados Unidos desde Fort Erie, Ontario (Canadá), el 18 de agosto de 2026. AFP
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la noche del martes la suspensión por tres días de los nuevos aranceles del 50% sobre ciertos productos canadienses, después de que, según el mandatario, Washington y Ottawa alcanzaran un acuerdo de último minuto.
El anuncio se produjo después de conversaciones con el primer ministro canadiense, Mark Carney, horas antes de la entrada en vigor de los aranceles originalmente programados para el miércoles.
“He suspendido los aranceles del 50% contra Canadá (…) durante un período de tres días, basándome en el hecho de que Canadá y Estados Unidos, supeditados a la finalización de documentos, ¡tienen un ACUERDO!”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
La oficina del Representante Comercial de Estados Unidos dijo en X que el pacto entre Washington y Ottawa busca “incluir un acceso amplio al mercado para todos los bienes estadounidenses, compromisos en materia de seguridad económica (y) alineación en el comercio digital”, entre otras medidas.
En una declaración, Trump agregó que la suspensión se produjo porque “Canadá ha expresado su compromiso de eliminar las discriminaciones o imposiciones irrazonables y desiguales en cuestión”.
Sin embargo, el primer ministro Carney consideró el martes en un comunicado que, pese a “avances significativos”, aún queda un “trabajo importante por hacer”, y confirmó la suspensión de los gravámenes “hasta el día 21 de agosto”.
Los aranceles previstos por Trump afectan alrededor del 5,5% de las exportaciones de Canadá a Estados Unidos, por un valor de unos 20.000 millones de dólares, según estimaciones de Oxford Economics.
La entidad señaló en un informe reciente que los aranceles afectarán “más severamente al sector manufacturero del centro de Canadá”, incluyendo productos de papel, imprenta, madera, confección y equipos electrónicos.
Trump ordenó el mes pasado la imposición de aranceles de 50% a diversos bienes canadienses, al alegar un “trato discriminatorio” a productos estadounidenses como el alcohol, los automóviles o los lácteos.
Por Norberto Rubio
