Los ataques cruzados entre Rusia y Ucrania continuaron este jueves, y el presidente ucraniano Volodimir Zelenski lamentó que la diplomacia no haya servido para cambiar la actitud de Moscú, al día siguiente del encuentro entre un emisario de Estados Unidos y el presidente Vladimir Putin.
Tras la reunión entre el enviado Steve Witkoff y Putin en San Petersburgo, el presidente estadounidense, Donald Trump, estimó que nunca se ha estado “tan cerca” de poner fin a esta guerra en el corazón de Europa, en curso desde que Rusia lanzó su invasión en febrero de 2022.
Pero sobre el terreno, los ataques prosiguieron.
Durante la pasada noche, “los sistemas de defensa aérea destruyeron 808 drones ucranianos” sobre una veintena de regiones rusas y la Crimea anexionada, lo que causó varios heridos, anunció el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado.
En territorio ucraniano, Rusia disparó 21 misiles balísticos y más de 200 drones contra varias regiones, incluida la capital, Kiev. Hubo daños en instalaciones energéticas y un saldo de al menos dos muertos y 34 heridos, según Zelenski.
Witkoff viajó a Rusia tras haberse reunido con el presidente de Ucrania el martes en Oslo, con el objetivo de limar asperezas. El yerno de Trump, Jared Kushner, participó por videoconferencia.
El asesor diplomático del Kremlin, Yuri Ushakov, dijo a los periodistas que Rusia está “en principio dispuesta a reanudar” las conversaciones tripartitas con Kiev y Washington a mediados de noviembre, después de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre en Estados Unidos.
“Casi justo después de una nueva serie de conversaciones, Rusia lanza un ataque. Esto viene a decir que su actitud no ha cambiado ante todo lo que está ocurriendo”, dijo Zelenski, comentando los bombardeos rusos de este jueves.
El Kremlin quiere que se centren en la seguridad de la posguerra.
Putin, quien ordenó la invasión de Ucrania en febrero de 2022, ha rechazado sistemáticamente las conversaciones cara a cara con Zelenski y ha insistido en que Moscú tiene la intención de apoderarse de todo el Donbás, una región del este de Ucrania que su ejército ya controla mayoritariamente.
Por Norberto Rubio
