La depresión, la ansiedad y el estrés laboral figuran entre los principales problemas de salud mental que afectan a la población de Santiago, con consecuencias que pueden repercutir en las relaciones familiares, el desempeño profesional y la calidad de vida, advirtieron especialistas.
La alerta fue planteada durante la inauguración del primer Congreso Internacional de Salud Mental y Bienestar Integral Humanízate 2026, organizado por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucmm).
El doctor Zoilo Emilio García-Batista, especialista en cognición, emoción y estrés, explicó que los trastornos depresivos y de ansiedad se encuentran entre las afecciones emocionales más comunes.
Indicó que, en la República Dominicana, la prevalencia de los trastornos depresivos ronda el 4.7 % de la población, mientras que la de los trastornos de ansiedad alcanza el 5.7 %.
El especialista señaló que estas condiciones también tienen repercusiones económicas y sociales debido a los gastos en consultas psicológicas y medicamentos, el ausentismo laboral, la rotación de personal y los retiros anticipados del trabajo.
Advirtió que la depresión puede manifestarse mediante tristeza persistente, desesperanza, alteraciones del sueño, cambios en el apetito y dificultades para concentrarse.
Explicó que la ansiedad puede provocar palpitaciones, tensión muscular y otras manifestaciones físicas que interfieren con las actividades cotidianas.
García-Batista alertó que, cuando estos trastornos no reciben atención oportuna, pueden agravarse y volverse crónicos. Por ello, recomendó buscar ayuda profesional desde la aparición de los primeros síntomas, a través de los servicios de atención primaria, hospitales, clínicas y centros especializados.
Por su parte, Keyla Aybar, directora del Servicio de Atención para el Bienestar (SAB) de la Pucmm, destacó la importancia de hablar de salud mental sin tabúes y promover espacios seguros donde las personas puedan expresar sus dificultades emocionales y recibir orientación.
Explicó que los cambios de conducta, la apatía, los problemas de concentración y algunas molestias físicas pueden ser señales de alerta que requieren atención.
Por Norberto Rubio
