El despliegue de más de 2,000 soldados anunciado por El Salvador para rescatar a cuatro aerotécnicos desaparecidos en Haití se aproxima, por su dimensión, al total de integrantes registrados en un cuadro de composición de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), al que tuvo acceso Diario Libre.
El documento contabiliza 2,285 integrantes: 854 de Sri Lanka, 747 de Chad, 217 de Guatemala, 165 de Mongolia, 50 de Bangladesh, 27 de Jamaica y 225 de El Salvador.
Las fuentes oficiales no han precisado si los más de 2,000 soldados incluyen a los salvadoreños previamente desplegados o corresponden exclusivamente a nuevos refuerzos.
La Cancillería salvadoreña informó el 28 de octubre: “El Salvador continuará con el despliegue operativo de más de dos mil soldados, para rescatar a los cuatro aerotécnicos salvadoreños”.
El anuncio se produjo después de una conversación telefónica entre el presidente Nayib Bukele y el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, sobre la búsqueda y la cooperación contra las pandillas.
Los cuatro aerotécnicos desaparecieron el 18 de octubre, después de abandonar un vehículo blindado atacado por hombres armados en Croix-des-Bouquets, al este de Puerto Príncipe.
Tras la emboscada, El Salvador amplió su presencia militar. Reuters informó el 27 de octubre que alrededor de 1,000 soldados habían sido enviados después del ataque.
La agencia señaló posteriormente que no se habían aclarado la estructura de mando, la duración del despliegue ni si las nuevas tropas se incorporarían a la GSF o actuarían por separado.
Las organizaciones criminales haitianas operan mediante bandas con liderazgos y territorios propios, algunas agrupadas en alianzas. Entre ellas destaca Viv Ansanm, formada en septiembre de 2023 mediante un acuerdo entre G-9 y G-Pèp, dos bloques anteriormente enfrentados.
El Consejo de Seguridad de la ONU identifica a Jimmy Chérizier como dirigente de esa coalición, que coordinó ataques contra prisiones, edificios gubernamentales y el aeropuerto de Puerto Príncipe. La alianza fue reactivada en febrero de 2024 para establecer un frente común contra las autoridades de transición.
Por Norberto Rubio
