Las finanzas del Estado dominicano enfrentan una encrucijada: si se desmontan los subsidios a los combustibles los precios internos subirían más de 100 pesos y, si se mantienen, deben ser financiados con deuda pública que luego tendrán que pagar los ciudadanos a través de más impuestos o aumentos de estos.
¿La solución? El Gobierno trabaja en una regla que permitiría que el costo de los hidrocarburos se mueva un 1 % o 2 % cada semana, pero sería aplicable una vez cese la incertidumbre internacional, según revelaron ayer los ministros de Hacienda y Economía y el de Industria Comercio y Mipymes, Magín Díaz y Eduardo -Yayo- Sanz Lovatón, respectivamente, durante el panel “Nueva realidad: República Dominicana frente al impacto global en los combustibles”, aunque señalaron que se continuaría subsidiando la gasolina y el gasoil regular.
La relevancia de ese gasto provocó que las autoridades aumentaran la asignación de recursos mediante una modificación presupuestaria y Díaz adelantó que será necesario un nuevo incremento, que lleve la partida hasta alrededor de 55,000 millones de pesos. Para 2026 se habían estimado inicialmente 11,000 millones y luego se incrementaron a 30,000 millones.
Reconoció que un mayor gasto para contener el alza de precios de los derivados del petróleo en el mercado local causará que el déficit fiscal finalice en un 4 % este año, superando el 3.2 % que fue presupuestado.
“Claramente, se justifica un aumento del déficit fiscal en esta magnitud. El subsidio semanal, en las últimas quince semanas, ha promediado mil quinientos millones de pesos, a pesar de que también se han hecho aumentos graduales de precios a los cuatro principales combustibles”, detalló.
El titular de las finanzas públicas sostuvo que es difícil focalizar el subsidio a la gasolina y el gasoil, lo que ha llevado a las autoridades a otorgar una menor subvención semanal a la gasolina premium, que es la que ha recibido mayores aumentos, y al gasoil óptimo, que son los hidrocarburos que consume la población de mayor poder adquisitivo.
“Es una forma de ir focalizando el subsidio. Sí, sabemos que hay que ir desmontando los subsidios generalizados y eso es lo que hemos hecho. Estamos tratando de proteger más el gasoil regular, que es el que impacta más la inflación, porque es el que se usa en la producción, en el transporte, y ese ha aumentado menos y tiene más subsidio. Entonces, hay que hacerlo gradual, razonable”, explicó.
El ministro descartó que por el momento el Gobierno tenga contemplada una reforma fiscal, asegurando que no es el momento técnico ni político.
“Yo creo que ahora lo que tenemos que concentrarnos es en manejar la situación. Hicimos una reforma y yo creo que tenemos que manejarnos con esta restricción. La idea es que la gente esté tranquila de que aquí no hay ningún riesgo de una crisis fiscal o macroeconómica, tenemos capacidad de aumentar el déficit de manera razonable”, manifestó.
Durante el panel Nueva realidad: República Dominicana frente al impacto global de los combustibles, en que participaron además el empresario Pedro Brache y el economista Jaime Aristy Escuder, este último aprovechó para llamar a desmontar el subsidio a los combustibles y el eléctrico.
Por Norberto Rubio
