El banquero venezolano Julio Herrera Velutini, heredero de una familia de larga tradición financiera y acusado en Estados Unidos de participar en un esquema de sobornos relacionado con la exgobernadora de Puerto Rico Wanda Vázquez Garced, obtuvo un indulto del presidente Donald Trump el 15 de enero de 2026.
Nueve meses después, una investigación de The New York Times ha colocado nuevamente su nombre bajo escrutinio al revelar que su hija contrató por más de 50 millones de dólares a Alina Habba, antigua abogada personal del mandatario y entonces vinculada al Departamento de Justicia estadounidense.
El acuerdo, negociado mediante Concord Partners, una empresa creada por Isabela Herrera en Florida en octubre de 2025, contemplaba una remuneración de 10 millones de dólares anuales durante cuatro años, más bonificaciones que elevaban el valor total por encima de los 50 millones.
Según la investigación publicada el 20 de octubre, Habba comenzó formalmente sus funciones el 1 de enero de 2026, catorce días antes del indulto. La abogada ha negado haber intervenido en la decisión presidencial y la información disponible no demuestra que su contratación fuera una contraprestación por el perdón.
Herrera Velutini, nacido en 1971 y con nacionalidades venezolana e italiana, pertenece a una familia vinculada durante generaciones al negocio bancario. Su trayectoria empresarial se ha desarrollado en el ámbito de la banca privada y los servicios financieros internacionales, con operaciones en América y Europa.
Uno de sus principales negocios fue Bancrédito International Bank & Trust, institución establecida en Puerto Rico en 2008 y orientada a servicios financieros para clientes privados. Su actividad quedó posteriormente bajo investigación de las autoridades reguladoras puertorriqueñas, circunstancia que desembocó en uno de los procesos judiciales más notorios contra un empresario extranjero en la isla.
La dimensión internacional de sus negocios y su capacidad para contratar abogados y representantes políticos en Estados Unidos adquirieron especial relevancia cuando comenzó a enfrentar cargos federales.
En agosto de 2022, el Departamento de Justicia estadounidense acusó a Herrera Velutini, a Wanda Vázquez Garced y al exagente del FBI Mark Rossini de participar en un supuesto esquema de corrupción. Los fiscales sostenían que el banquero buscaba influir en las decisiones de la gobernadora para conseguir la destitución de George Joyner, responsable de la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras de Puerto Rico, que investigaba operaciones de Bancrédito.
Según la acusación, el empresario habría ofrecido apoyo financiero relacionado con la campaña electoral de Vázquez en 2020 a cambio de obtener un trato favorable para su banco. Los implicados rechazaron inicialmente las acusaciones de soborno y conspiración.
El expediente cambió en julio de 2025, cuando Herrera Velutini aceptó declararse culpable de un delito menor relacionado con contribuciones electorales de extranjeros. El acuerdo permitió dejar fuera los cargos más graves inicialmente formulados. Esa declaración de culpabilidad no supuso admitir las acusaciones originales de soborno.
Por Norberto Rubio
