En un entorno donde la transformación digital y el uso acelerado de la IA sigue transformando la manera en la que operan los negocios y el comercio, el talento humano especializado en estas herramientas se torna más importante que nunca.
“Una de las brechas que tenemos que cerrar, es la del talento”, aseguró la vicepresidenta de Amazon Web Services para América Latina, Paula Bellizia, quien explica que al menos seis de cada diez puestos de trabajo en todo el mundo serán transformados por la inteligencia artificial.
Aseguró que la República Dominicana se encuentra por encima del promedio regional en la adopción de la inteligencia artificial, aunque indicó que la manera en la que las personas, y sobre todo las empresas, se acostumbran a este cambio sigue en marcha.
—Para quien no conoce AWS, ¿qué es y qué ofrece?
Amazon Web Services es la parte del grupo de Amazon que ofrece servicios de cómputo en la nube, que significa procesamiento escalable, con una infraestructura global que hace posible que empresas digitales, nativas digitales y empresas tradicionales usen nuestra tecnología para enfocarse ellos mismos en sus negocios.
Tenemos más de 200 servicios: desde procesamiento, almacenamiento de informaciones, ciberseguridad y ahora muchísimos servicios de partnerships en IA.
Hay un mundo de cosas en las que AWS se enfoca, con inversiones globales (de hasta 220 mil millones de dólares para IA a nivel global en este 2026) e impactos locales.
—¿Qué tanto está RD usando la IA y la computación en la nube?
Hay un estudio de uno de nuestros socios que es ILIA (Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial), que acompaña muy de cerca la adopción de IA en Latinoamérica y, entre todos los países, República Dominicana está en un noveno lugar, con muchos puntos positivos acerca la adopción y desarrollo de talentos en IA.
También está la forma como, en general, las empresas ya adoptan chatbots y automatización de procesos. Es una gran noticia ver a República Dominicana por arriba del promedio de adopción de la IA en Latinoamérica.
Por Norberto Rubio
