El exfutbolista francés Raphaël Varane ha creado una plataforma para acompañar a los futbolistas tanto para ocuparse de su salud como para gestionar su patrimonio, dos aspectos que suelen dejar a un lado mientras están compitiendo.
“A menudo estamos poco preparados para tomar decisiones”, admitió el exdefensor del Real Madrid, con el que ganó cuatro Champions y tres ligas, y campeón del Mundo con Francia en 2018.
Desde muy jóvenes, los futbolistas están confrontados con la gestión de importantes sumas de dinero, así como a lesiones que pueden perjudicar sus carreras.
A sus agentes o abogados, Varane y sus socios desean asociar ahora un gestor de patrimonio para optimizar sus ganancias, así como un médico para preservar su salud; es decir, un entorno capaz de responder a todo tipo de problemas con los que se encuentren durante su trayectoria deportiva.
Un agente de futbolista gestiona “un proyecto deportivo, pero no un proyecto de vida”, explica a la AFP el director de la agencia de consultoría en comunicación Sport Market, Bruno Bianzina.
Varane, retirado en 2024 con solo 31 años, ha lanzado la agencia “+ Fort” (Más fuerte), junto a Guillaume Lucchini, especialista en gestión patrimonial, y Hervé Silbert, cirujano ortopédico.
Para Lucchini, el perfil financiero de un futbolista es específico: “La carrera es muy corta, pero los desafíos financieros son muy importantes”. Con frecuencia se dan casos de deportistas en bancarrota tras malas inversiones.
Y como el cuerpo es la principal herramienta de trabajo del futbolista, la que les permite ganar dinero, el exjugador del Real Madrid ha hecho de la salud el otro pilar de su proyecto.
Más ahora, cuando la integridad física de los jugadores se ve mermada por unos calendarios infernales, denunciados de forma recurrente por el sindicato mundial de futbolistas profesionales (FIFPro).
Para Varane, el club tiene una “visión a corto plazo, en la que se piensa en el próximo partido, con una urgencia de resultados” y en la que los objetivos deportivos prevalecen sobre la salud de los futbolistas.
Por Norberto Rubio
